El ‘Frankie Oh!’ de los Arellano Félix

Crédito: NTR

Frente a la costa de Mazatlán bañada por las olas del mar se levantó un Edén hoy olvidado, el ex narcotraficante Francisco Rafael Arellano Félix construyó un paraíso abovedado por los sonidos musicales de los años 80 y rayos láser, lo bautizó con el nombre de Frankie Oh.

 

Por Samuel Parra*

Desde chiquillo se escuchaba la música de banda en mi casa, mi hermano Jorge era parte de Mi Banda El Mexicano, no podíamos negar que llevábamos el ritmo en la sangre. Él hacía giras con el grupo por todo el país y yo era disc jockey (dj) de los Arellano Felix en su discoteca Frankie Oh!

He vivido muchos años fuera de Mazatlán, todos me conocían como DJ Eddie pero mi nombre real es Eduardo Hopkins, a los 14 años mezclé mis primeras pistas en el Bar El Camarón de Disco Valentinos, 10 años después yo era los ojos de Francisco Rafael Arellano Félix, el empresario respetado que se movía en un ambiente muy denso.

Nunca imaginé que trabajaría para alguien tan poderoso, yo estaba morro, Pancho me quería mucho, como patrón era muy buena onda. No voy a decir nombres pero la Familia Arellano en Mazatlán se paseaba en el malecón; varios años hicimos carros alegóricos del Carnaval, allí iban los hermanos arriba, toda la familia pero no eran buscados todavía.

Poco antes de 1987 lo conocí en otra disco donde mezclaba rolas, el Pancho visitaba el lugar, se sentaba con su mujer a tomarse una botella a gusto. Se fue hasta la cabina a buscarme y me contó que pronto iba a abrir una discoteca muy chingona, que me iba a llamar pero yo como lo vi borracho pues pensé que era puro cuento y ahí nomas se quedó.

Me vine a Estados Unidos donde trabajé un año y medio, me casé acá. Y me habla mi mamá por teléfono para decirme que me andaban buscando en Mazatlán porque abrieron una discoteca muy bonita, anda un señor dándole vueltas a la casa que ya te había dicho que tu ibas a ser el disc jockey.

Cuando regresé supe que la disco no estaba funcionando porque metían dj de Guadalajara, de México y no de Mazatlán, y el dj necesita ser conocido en lo local. Le empezamos a dar otra figura, otra música para prender la pista cuando la gente no ande bailando y a mí lo que me interesaba era poner ambiente con micrófono.

Empezamos a hacer tardeadas que, ¡puta madre!, se ponían algo grande: era como un estadio, las paredes se abrían por detrás de la disco, metíamos motos con un rayo laser que bajaba del techo y le pegaba a la moto en una bola de cristal que avanzaba por todo el lugar. Entrabas a la disco y lo primero que veías era la escalera que te llevaba arriba a la pista romántica, pero abajo estaba lo mejor, desde la barra a la derecha estaba la cabina de sonido, a la izquierda decoraron con jaulas de cristal donde había leones, tigres de bengala, linces, pavo reales… era una selva enorme.

Toda la gente sabía que el ‘Frankie Oh!’ era de unas personas poderosas. En el ambiente ese se movía mucho dinero; entrabas y ahí veías al ídolo del boxeo Julio César Chávez  sentado cuando un día antes se había ganado la pelea del campeón del mundo, todo lleno de guardaespaldas, luego llegaba gente de Culiacán, estaba el ambiente duro pero yo aguantaba de ver tantas noches eso. El Pancho y sus hermanos ahí se paseaban en Mazatlán, en la playa, no eran buscados cuando el Frankie Oh! estaba abierto

Fui el primer dj de esta disco, trajeron a muchos artistas famosos para que se presentaran: Maná, El TRI, Mijares, Yuri, Tatiana, Timbiriche, Luis Miguel, Chayanne, Olga Breeskin, Chicoché. Revolucionamos las fiestas en Mazatlán, poníamos un ambiente muy locochón, extravagante. Agarraba el micrófono y hacía shows de camisetas mojadas con las Spring Brakers en inglés y en español, yo andaba sin camisa tocando la música, llevando la fiesta por dentro hacia fuera, ese era mi éxito.

Toda la gente me ubica como el dj del Frankie Oh! por el pelo largo, mi show que hacía, el Pancho Arellano me adoraba, los hermanos de él también, yo no tengo nada en contra de ellos, siempre se portaron bien con todos los trabajadores, de maravilla. Lo que hicieron después del Frankie Oh ya no tuve comunicación con ellos.

La gente sabía que el ambiente estaba pesado pero nunca pasó nada, nunca hubo balaceras más que pleitos de cholitos. A mis 52 años ya me siento muy cabrón para andar en esos trotes.

‘RICASH´ EL CLIENTE VIP

Esto es un adiós, no habrá un hasta luego, molieron tus entrañas, fuiste la disco de mi juventud cuando mis amigas me decían el “Ricash” porque pagaba el vino en efectivo. Tenía sus privilegios ser un junior en Mazatlán, y más si eras cliente VIP del Frankie OH! La discoteca de los Arellano Félix.

Por el Facebook de una prima me enteré que demolieron las ruinas de la disco, nada más quedaba el cascarón de lo que fue su segunda etapa con decoración de roca en el exterior, era algo parecido al Baby’O de Acapulco. Sí fue el antro más élite de Mazatlán en los ochenta porque disfrutábamos la amistad de Francisco Arellano Félix; yo no me metía en sus asuntos personales, pero el bato era un excelente anfitrión.

Lo inauguraron el 22 de enero de 1987, mi papá en ese entonces era un importante empresario del ramo hotelero, le llegó una invitación con letras doradas para que asistiera a la apertura. No pudo ir y me mandó en su representación e invité a unas amigas para que me acompañaran.

Por dentro la decoración rompía con todo lo visto en México hasta ese momento, en niveles de seis filas tenía el mobiliario de sillones en media luna con mesas al centro, cigarreras y pequeños cajones para las bolsas de las muchachas. El acomodo asemejaba a un teatro para que todos tuvieran la misma altura para ver el show. Y cuando anunciaron que saldría Luis Miguel fue la locura, ahí empezó el verdadero espectáculo.

De rigor íbamos todos los fines de semana al Frankie Oh, pero primero era la precopa en el bar  Valentinos. Mis amigas me decían: “Richash, ¿cuántas botellas en la mesa?” Hasta que se acaben los billetes, respondía, y si no el Pancho abría cuentas a sus clientes VIP. A nosotros nos daban una tarjeta dorada por ser de sus mejores clientes. Y ya te imaginarás que teníamos acceso a salas privadas donde podías hacer lo que quisieras y meter de todo. Nomás te digo que todas las noches parecía Navidad en nuestro privado porque salías con la nariz llena de nieve.

 

ESCORPIÓN

Sobre las paredes de roca recrearon la figura de un escorpión, era el símbolo de poder de Francisco Rafael Arellano Félix. De signo zodiacal escorpión, Pancho portaba siempre un dije de oro con la figura de ese arácnido tapizado de diamantes.

El semanario Proceso citó el 12 de junio de 1993 una nota del periódico Noroeste donde se decía que Francisco Arellano Félix afirmaba que “cree en Dios sin ser un tragasantos” y que Mazatlán sería otro “si tuviera otros diez empresarios tan emprendedores” como él. Afirmó que tenía la discoteca “más grande y más costosa del mundo”, con un valor de cinco millones de dólares.

Costaba mucho mantener la infraestructura de la discoteca y también su ambientación: venados, faisanes, patos, un pavo real, peces, guacamayas y dos leones que en su dieta tienen incluidos 20 pollos diarios.

En su casa de Mazatlán, antes de huir, Francisco tenía un perro San Bernardo, cinco vacas suizas, cuatro caballos y un par de llamas.

En abril de 1992, antes de desaparecer, Francisco se definía como “buen empresario”, aquel que “arriesga con fe y sin tener miedo aquel que arriesga mucho y está preparado para ganar o perder”.

Siempre le gustó el negocio. Comenzó realizando tardeadas en su natal Culiacán, y luego hizo dinero con los productos que traía de Nogales: vino, cigarros, camisas, que eran redituables antes de la apertura comercial.

 

 

EL ÚLTIMO DJ

Fui el último DJ que tuvo el Frankie Oh. Tenía 16 Años cuando entré a ese mundo. De noche era el DJ Gallo-Mixxx y en mi casa me llamaban Héctor Gutiérrez Luna.

El ambiente era un tanto “high class” en las noches, pero en las tardeadas los domingos era totalmente diferente. En las noches se tocaba Depeche Mode, Madonna, Rick Astley, New Order, Erasure, INXS, también rock en español como Miguel Mateos, Duncan Dhu, Caifanes, Maná y Hombres G.

En las tardeadas era más rap que pop, artistas como Snap, C&C Music Factory, 2 Live Crew, Salt ‘n’ Pepa, Afro-Rican, Mellow Man Ace, Kid Frost, Vanilla Ice, MC Hammer, Bell Biv devoe.

Aunque tenía un equipo de sonido impresionante con bocinas gigantes y muchos amplificadores de sonido había problemas de acústica debido a la forma del lugar, estaba construido como teatro con asientos enfrente y la pista al fondo, rebotaba mucho el sonido.

La iluminación sí era impresionante, principalmente el show de láser, que en aquel entonces era una caja enorme y pesadísima que funcionaba con base en agua. Había también un láser verde afuera que daba vuelta cómo sí fuera el faro y se perdía en el horizonte hacia el mar.

 

BYE BYE, FRANKIE OH!

El Frankie fue una leyenda en Mazatlán, un lugar obligado para turistas que deseaban conocer los vestigios del cártel de los Arellano Félix.

El sábado 30 de diciembre comenzó su demolición. La Procuraduría General de Justicia en el estado mantuvo asegurado el inmueble durante un par de décadas.  Fue el arquitecto Joaquín Hilario Xaman Rodríguez, encargado de la demolición bajo el número de permiso 1333289, quien informó sobre la liberación del lugar.

Las autoridades de turismo afirmaron que ahí se construirá una plaza comercial de inversiones privadas con servicio y atención al turismo que le dará una mayor imagen al destino que hace falta en este punto.

 

Francisco Rafael Arellano Félix (24 de octubre de 1949 – 18 de octubre de 2013) fue un narcotraficante mexicano y líder del cártel de Tijuana, una organización de tráfico de drogas. Era el mayor de sus siete hermanos que dirigían la organización criminal, y fue responsable de la compra, la venta y movimiento de narcóticos en nombre del cartel. Francisco Rafael era el mayor de los hermanos Arellano Félix. Fue asesinado por un individuo armado disfrazado de payaso quien le disparó en 5 ocasiones durante una fiesta infantil con invitados de lujo en un exclusivo hotel ubicado en Los Cabos, Baja California Sur, el 18 de octubre de 2013. Francisco Arellano Félix estaba desarmado y sin escoltas porque se decía que se había retirado de la vida criminal desde hacía cinco años hasta su muerte.

*IMPORTANTE: El texto contiene narraciones en primera persona tras entrevistas realizadas por el autor del reportaje. La primera persona es un estilo literario que es permitido en el periodismo.