‘Deudas, dependencia y atraso’, columna La Montaña, de Oscar Loza

Por Oscar Loza Ochoa

Nunca cerraremos el balcón de los sueños y la utopía.

Rosalío Morales Vargas

He querido dejar constancia de mi posición frente a la iniciativa del Cabildo de Culiacán para contratar deuda. Me preocupa sobremanera la facilidad con que se busca endeudar al municipio con 347 millones de pesos más, sumando esta cantidad a los 736 millones que ya se deben. Por mi formación como maestro de historia de México, sé lo que las deudas han significado en los 200 años de existencia de nuestro país. Por ellas sufrimos dos intervenciones militares en el Siglo XIX y en el Siglo XX las peores negociaciones con los Estados Unidos y los banqueros internacionales, en especial el Tratado de Bucareli.

Las deudas han sido motivo de ruina, de saqueo y eterna dependencia de nuestro país hacia los agiotistas extranjeros y nacionales. Los gobiernos progresistas de México nunca buscaron la deuda como solución a los problemas de funcionamiento de gobierno. El mejor ejemplo de ello fue Lázaro Cárdenas. La deuda que pretende el actual Ayuntamiento de Culiacán significa lo mismo que las deudas del Siglo XIX y del Siglo XX: reducción de la autonomía municipal, posponer proyectos de progreso, seguir enriqueciendo a los agiotistas (banqueros hoy) e hipotecar el futuro de nuestros hijos. Nosotros y ellos pagaremos esa deuda. No tenemos derecho a truncar el futuro de los niños y jóvenes de Sinaloa.

Consecuente con nuestra manera de pensar, junto a un grupo ciudadanos hemos promovido que el Congreso del Estado valore muy bien el momento en que se solicita el préstamo, el monto y las consecuencias que tendrá en las finanzas y en la vida pública municipal. El día martes 17 del presente hicimos llegar a la Cámara de Diputados el documento siguiente:

“Por considerar grave y de alto riesgo para la buena marcha de la administración pública municipal, el acuerdo del Cabildo de Culiacán de contratar deuda por un monto de 347.2 millones de pesos, comparecemos ante este H. Congreso del Estado para manifestar nuestra inconformidad y solicitar una postura prudente y sabia de esta Soberanía.

“Nos preocupa ver que la actual administración municipal de Culiacán busque contratar deuda cuando está a poco más de 100 días de terminar su gestión. Es cierto que la ley contempla que puede hacerlo hasta antes de que empiecen a correr los últimos 90 días del Cabildo en funciones, pero más allá de la legalidad del acto hay otros factores de no menor peso que se tienen que tomar en cuenta, a saber: a)pesa ya una deuda de 736 millones de pesos sobre las finanzas municipales, de acuerdo a la información de 2017; b)si se contrata deuda por un monto de 347.2 millones de pesos, la deuda total se disparará a los 1 mil 83 millones, doscientos mil de pesos, un incremento del 47 por ciento; c)la justificación del préstamo no tiene los cimientos suficientes, pues es para compra de maquinaria pesada y para reencarpetar calles centralmente, nos dicen. Por los tiempos que lleva el trámite técnico ante los bancos y el final de la temporada de aguas, la presente administración no tendrá tiempo para ejecutar lo que se propone con dicho préstamo; d)de lo que sí estamos claros es que el peso que significará la nueva deuda, pondrá límites mayores al diseño del presupuesto de egresos para los tres próximos años fiscales de la administración entrante, lo que impedirá el cumplimiento, en buena medida de los compromisos hechos en campaña y que se deben atender cabalmente, si no se quiere continuar viviendo en el mundo de la demagogia que tanto daño ha hecho a este país; e)no es ético, desde cualquier punto que se vea, que una administración saliente imponga compromisos que ahogarán las finanzas de la próxima, lo que impedirá un desenvolvimiento ágil y efectivo.

“Esta Soberanía, al representar la voluntad popular, tiene la delicada facultad de revisar los acuerdos de cabildos que buscan contratar préstamos. Y también la responsabilidad pública de actuar con la prudencia y sabiduría que los tiempos reclaman. Los préstamos por definición no son negativos, pero al menos hay tres factores que debemos tomar en cuenta antes de aprobarlos: el tiempo en que deben solicitarse, los actores que tienen que hacerlo y las necesidades que subsanarán, mismas que deben ajustarse a planes de gobierno y a las expectativas de ingresos a largo plazo y a los presupuestos de egresos respectivos.

“Si la próxima administración municipal tendrá la carga del pago de la deuda, que sea ella la que tenga la libertad de diseñar el manejo de los dineros públicos y analizar la necesidad, si la hay, de un préstamo para atender las demandas del servicio público.

“Bajo la premisa de que no hay buen gobierno sin finanzas sanas, atentamente solicitamos a esta Soberanía sinaloense:

“UNICO.- Que no se apruebe la solicitud de préstamo que por un monto de 347.2 millones de pesos, el H. ayuntamiento de Culiacán ha hecho llegar ante el H. Congreso del Estado.”

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