‘2018, certezas e incertidumbres’, columna La Montaña, de Oscar Loza

¿Y cómo vas a recoger el trigo/ y a alimentar el fuego/
si yo me llevo la canción?
León Felipe

Por Oscar Loza Ochoa

La vida internacional tiene tintes de pesadilla y riesgos de tragedia. Las locuras de Trump ahora condicionan las negociaciones del TLC a un comportamiento  esquirol de parte de México frente a la migración centroamericana y ha dispuesto el envío de tropas a nuestra frontera común, como “solución” al problema migratorio. No extraña que el actual inquilino de la Casa Blanca mantenga su vocación de bravucón del barrio y que el grupo de halcones que lo acompaña sean sólo los bufones de la corte; pero preocupa profundamente que en el Congreso de Estados Unidos esté ausente el sentido común y no se midan las consecuencias que puede acarrear todo ello.

Como vocación es destino, los tambores de guerra están sonando no sólo para América Latina; la dedicatoria es también para los otros continentes: la guerra comercial largamente anunciada contra el resto del mundo (con sus salvedades en destinatarios), que de alguna manera aparece como defensa de su acero y otros metales esenciales para la industria nacional, es la búsqueda desesperada de recuperar el papel hegemónico en la economía mundial, una búsqueda que no para en recursos ni amenazas, y que se vuelve un verdadero dolor de cabeza, pues el derecho internacional sólo es referente o justificación cuando así conviene al imperio.

La guerra comercial, de tomar cuerpo entre potencias, puede desembocar en una crisis tan profunda que llevaría a cobrar millones de víctimas alrededor del mundo, víctimas del hambre y la especulación más bárbara, sin descartar conflictos donde las armas sustituyan al imprescindible diálogo. ¿Cómo debemos ver los latinoamericanos estos problemas? El fenómeno migratorio, que hoy se pone sobre la mesa de las negociaciones del TLC, es resultado en buena medida de la depredación que las compañías transnacionales cometen contra las riquezas naturales y producidas de los países pobres. Los pobres migran porque las oportunidades de empleo e ingresos son una ilusión. Quienes les roban el presente en su tierra, no quieren tampoco responsabilidad alguna en su futuro, por eso los rechazan en las fronteras de EU.

Por otra parte la vida nacional es ya una tragedia. Organismos de carácter internacional han afirmado que vivimos una crisis humanitaria. Nosotros lo hemos dicho reiteradamente también, pero sosteniendo la tesis de que estamos ante una oportunidad histórica de enfrentar con éxito la difícil situación. Reiteradamente hemos señalado tres renglones en los que se expresa dolorosamente esa crisis humanitaria: los homicidios que ya rebasan los 250 mil en menos de dos sexenios, las desapariciones forzadas que ya rondan la cifra de los 30 mil en los últimos dos gobiernos y el fenómeno de los desplazados, todos con una referencia común: la violencia.

En materia de desplazados, los medios han hecho público el citatorio que la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Senadores hizo a Lindolfo Reyes Gutiérrez de Choix, presidente municipal de Choix, por no haber aceptado la Recomendación 39/2017 de la CNDH, referida a la atención que debió prestarse a poco más de 2 mil desplazados en los municipios de Choix y El Fuerte. No está mal que la Cámara de Senadores haga comparecer a quienes no atiendan las recomendaciones de la CNDH, pero en materia de desplazados las baterías del Congreso de la Unión apuntan hacia los objetivos menores y no hacia donde deben.

¿Por qué lo decimos? Porque los Principios rectores de los desplazamientos internos de la ONU establecen que es el Estado (en este caso el gobierno federal mexicano), quien debe enfrentar el fenómeno, no la célula política del sistema federal (el municipio). Y porque el mismo Congreso de la Unión en el año de 2011 sentó un importante precedente legislativo en la materia, reiterando el contenido de los Principios rectores de los desplazamientos internos de la ONU y al elaborar orientaciones para el correcto tratamiento de los desplazamientos internos.

¿Por qué el citatorio para comparecer es para el primer Edil de Choix? ¿Porque no aceptó la mencionada Recomendación? La Recomendación 39/2017 iba dirigida al gobernador, al fiscal general del estado y también a la presidente municipal de Sinaloa municipio. Estos aceptaron la Recomendación, pero ¿en qué medida la cumplieron? Porque aceptarla es sólo una formalidad, que en nada beneficia a los desplazados si no se dan los pasos siguientes: la atención inmediata de las necesidades primarias de las víctimas del desplazamiento y luego la búsqueda de solución definitiva de los problemas que resultan de dicho desplazamiento. Y como los desplazados en Sinaloa  (no sólo los de la Recomendación) sobreviven a como Dios les da a entender, voto porque también comparezcan los otros destinatarios de la Recomendación. Incluido Fernando Pucheta, que tan mala actitud ha tenido frente a ellos.

Me queda una inquietud, ¿cuándo pondrá una atención prioritaria el Congreso de la Unión en otro renglón que ha parido la violencia endémica de México: los desaparecidos? En los últimos años ha repuntado la práctica y los casos de niñas están creciendo alarmantemente. Es tiempo de que el asunto sea tratado al más alto nivel del Poder Legislativo, pues la situación en manos del Poder Ejecutivo y de las fiscalías se ha empantanado. Y urge darle un vuelco de 180 grados, so pena de ahogarnos socialmente en ese pantano. Vale.

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