Cuén y el PAN, triple fracaso

Por Guillermo Ibarra

Al líder del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuén, ya nada más falta que le pongan la famosa canción de “Tres veces te engañé”, pues han sido tres las ocasiones en que la dirección del Partido Acción Nacional lo ha humillado.

En 2010 le impidieron participar como precandidato para la gubernatura, favoreciendo a Malova; cuando estaba prevista una consulta interna, César Nava, presidente del PAN nacional canceló esa posibilidad. Cuén decidió aliarse con el PRI y logró llegar a presidente municipal.

En 2016 el PAN le volvió a hacer lo mismo, una vez encarrilado en otro proceso interno. Con el pretexto de la “chapodiputada” el partido albiazul decidió que fuera el expriista Martín Heredia, su abanderado para la gubernatura. En esa ocasión, Cuen  se postuló por el partido que formó con el apoyo de Malova y poderes fácticos de Sinaloa, el PAS.

Ahora en 2018, el PAS había acordado una alianza total con la coalición México al frente, para trabajar por la presidencia de la república, diputados federales, senadores, diputados locales y presidentes municipales.  Acordaron unirse al PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, aunque el PAS, sólo tiene registro estatal.

Producto de esa alianza, Héctor Cuén logró la candidatura para Senador por Sinaloa y, estaban por negociarse otras candidaturas, tanto a nivel federal como local.

Las cosas se complicaron y súbitamente, cual ave de tempestades, el sábado 3 de marzo, Cuén dio a conocer que el PAS reconsideraría la alianza total por estar en desacuerdo con el reparto de candidaturas, y Sebastián Zamudio, líder del PAN, inmediatamente respondió que estaban preparados para participar sin ellos.

Como en el béisbol, están a punto de poncharlo con tres strikes y cero bolas.

Al margen de que reconsideren las partes, esa coalición electoral será fallida y es probable que, si continúan, apuesten a dañarse unos a otros mediante votos cruzados.

Es decir, los del PAN votarán por los suyos y probablemente darán su apoyo a otros externos, lo cual implicaría que votarían para presidente por Anaya, pero en Sinaloa, para Senador, pudieran darle el voto a Margarita Zavala o a Manuel Clouthier.

De la misma manera, no habría que dudar que los seguidores del PAS voten por Cuén para Senador y para presidente por el mejor postor.

Al descompuesto escenario político de Sinaloa, se sumará una vendimia de votos espectacular.

A quienes gustan de apostar, pudieran intentar predecir si el PAS hará una alianza subterránea con Morena o con el PRI. Lo que es seguro es que no se van a quedar con las manos cruzadas. Es su estilo, truculento y carente de principios.

El riesgo que enfrenta en PAS es que el ambiente está complicado y su control de la Universidad Autónoma de Sinaloa no les garantiza salir bien librados como fuerza política. Los avisos de la Auditoria Superior de la Federación no son casualidad.

La única posibilidad de recibir respiración de boca a boca, que los resucitaría electoralmente, sería una alianza con Morena, —de la que estaría encantado Rubén Rocha—, lo cual concretaría una tormenta perfecta para quienes piensan que la llegada de López Obrador significaría limpiar de corrupción a las instituciones y a las universidades, pues lejos de ello, lo perpetuaría.

El PAS necesita una limpia. El PAN ya los agarró de su “puerquito”.

Sebastián Zamudio, PAN; Héctor Cuén, PAS
Fuente: http://bit.ly/2oS88oN
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Profesor del doctorado en Estudios Regionales de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha sido también profesor de la UNAM, ENAH, e investigador en las Universidades de Illinois en Urbana Champaign, Universidad de California Los Ángeles y Universidad de Texas en Austin. Su campo de docencia es desarrollo regional, estudios urbanos, economía política y estudios de la globalización. Ha publicado trece libros de autor y doce coordinados en estos mismos campos, así como cuarenta artículos de investigación. Ha asesorado 30 tesis de licenciatura, maestría y doctorado, Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores desde 1994 y actualmente es nivel III. Tiene experiencia en gestión institucional como Director de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS, secretario académico de la UAS, Secretario Ejecutivo de ANUIES (región Noroeste), presidente de la Asociación Mexicana de Estudios Canadienses e integrante del Internacional Council for Canadian Studies.