‘Jesús Alberto Aguilar Padilla, candidato de la oligarquía’, columna de Guillermo Ibarra

Por Guillermo Ibarra

Alejandro Sicairos escribió en Noroeste que en algunos círculos se maneja al exgobernador Jesús Aguilar Padilla (2005-2010) como probable candidato a senador por el PRI, impulsado por Quirino, en un “pertinaz empeño, agrega,  por redimir a quien la historia sugeriría castigar” http://bit.ly/2DELidK.

En el contexto político descompuesto de 2018, esto que pareciera un despropósito en tiempos normales, es perfectamente viable.

Aguilar Padilla tuvo muchos negativos como gobernante, pero ante el descomunal desprestigio de Mario López Valdez (2010-2016), se proyecta ahora como un político mesurado. Hay detalles; al inicio de su gestión Aguilar dudó en vivir en la Casa de gobierno de la avenida Álvaro Obregón, que construyó el general Gabriel Leyva Velázquez (1957-1962),  que luego vendió a Leopoldo Sánchez Celis (1963-1968),  convirtiéndola en residencia oficial. Finalmente, Aguilar la ocupó y la entrego en buenas condiciones. Malova no vivió en ella, la abandono y al final fue saqueada.

Además, todos los partidos políticos están haciendo alarde de un pragmatismo vulgar que Andrés Manuel López Obrador impulsa en Morena y que calificó antes como “promiscuidad política” (http://bit.ly/2rz5qZN). En Sinaloa, el PAN hace lo mismo aliándose con sus anteriores detractores, PRD y PAS.

La estrategia de todos los partidos es ganar a como dé lugar, como si Mexico y sus instituciones naufragaran, y hubiera que prepararse para recoger los restos.

Las islas de Scilly (http://bit.ly/2n5O2XW) ubicadas  en Cornualles,  el suroeste de Inglaterra, son  un bonito lugar turístico. En la edad media fueron peligrosas para la navegación y provocaban hundimientos de barcos cuyos cargamentos eran aprovechados por sus habitantes.

Una reseña sobre la época nos cuenta que en el siglo XVIII había un rezo que decía: “Te rogamos, Señor, no que ocurran los naufragios, sino que, si han de suceder, los guíes a las islas Scilly para beneficio de sus habitantes”. Y narra: “Una vez que se avistaba un barco en apuros, se reunían multitudes de hombres y mujeres con hachas, palancas, sacos y carretillas, y lo seguían a veces días enteros por toda la costa. Esto indujo a algunos marineros a creer que la gente de Cornualles en realidad dirigía los barcos contra las rocas al encender luces falsas o apagar faros conocidos. Sin embargo, son contadas las pruebas que respaldan tales suposiciones; como en muchos casos similares, es factible que se hayan exagerado al transmitirse de boca en boca” http://bit.ly/2DExU9k.

El principal botín disputado ahora es la presidencia, senadurias, diputaciones, algunas gubernaturas; y en el caso de Sinaloa, los cabildos y el congreso, con multiples alternativas de cargos plurinominales. El sistema político está diseñado para que algo les toque a los que apuestan al mercado político con pericia comercial y corruptelas.

Qué de raro tendría entonces que el PRI en Sinaloa lance a Aguilar Padilla, si el PAN/PRD/MC están postulando a Héctor Melesio Cuen, que enfrentó denuncias por enriquecimiento inexplicable y es señalado como un político sin escrúpulos.

El problema se reduce a qué tantos votos puede lograr el PRI con Aguilar Padilla. Es difícil que tengan mejores cartas para manejar una campaña que requiere recursos y movilizaciones que el cosalteco pudiera garantizar, al contar con el apoyo de la oligarquía local. Quizá un cuadro joven que no haría mal papel es Jesús Valdés, presidente de Culiacán, pero lo quieren aprovechar para garantizar la votación en el centro del estado.

Los políticos sinaloenses se parecen a los habitantes de las Islas Scilly. Quien pudiera aprovechar mas es el que tenga mas elementos para acopiarse de los restos del hundimiento de las instituciones.

No es extraño entonces que Aguilar sea candidato a la senaduría por Sinaloa, pues ante una eventual pérdida de la presidencia por el PRI, los grupos de poder empresarial, tendrían a un interlocutor de los suyos;  nos referimos a los grupos corporativos Coppel, Vizur, Homex, Jova, Ceres, el Cid, y los aliados de Quirino.

Estaría jugando por los intereses de la oligarquía sinaloense, opacando a la cuestionada candidatura de Melesio Cuen y aventajando a un parsimonioso Rubén Rocha.

Pero si llegase, no hay esperanza de cambio, Jesús Aguilar es un político tradicional, que actúa siempre conforme al “librito”, o al “libreto”.

¿Quién se lo iba a imaginar, siquiera?

Fuente: Proceso. Fuente: http://bit.ly/2E2XPWd
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Profesor del doctorado en Estudios Regionales de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha sido también profesor de la UNAM, ENAH, e investigador en las Universidades de Illinois en Urbana Champaign, Universidad de California Los Ángeles y Universidad de Texas en Austin. Su campo de docencia es desarrollo regional, estudios urbanos, economía política y estudios de la globalización. Ha publicado trece libros de autor y doce coordinados en estos mismos campos, así como cuarenta artículos de investigación. Ha asesorado 30 tesis de licenciatura, maestría y doctorado, Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores desde 1994 y actualmente es nivel III. Tiene experiencia en gestión institucional como Director de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS, secretario académico de la UAS, Secretario Ejecutivo de ANUIES (región Noroeste), presidente de la Asociación Mexicana de Estudios Canadienses e integrante del Internacional Council for Canadian Studies.