‘Héctor M. Cuén’, columna de Guillermo Ibarra

Por Guillermo Ibarra

“Lo verdadero es, en la mayoría de los casos, más aburrido que lo falso. A pesar de ello lo debemos proclamar si es nuestro deber: Vitam impendere vero”. 

W. Sombart. EL apogeo del capitalismo II. Epílogo (1902)

 

Continuamos en esta colaboración en Rabiaytinta, con semblanzas de candidatos al senado por Sinaloa en 2018.

 

Ave de tempestades

La Coalición “Por México, al Frente”, integrada por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, ya determinó que Héctor Melesio Cuén Ojeda del Partido Sinaloense será su abanderado principal.

Como en todo proyecto político en que Cuén se involucra, aparecen conflictos de inmediato.

Su sola postulación ha creado indignación entre importantes sectores del PAN, lo que obligó a que Sebastián Zamudio Guzmán, dirigente estatal, hiciera un llamado a la militancia blanquiazul de “no confrontarse con Héctor Cuén” para lograr el objetivo de ganar a la presidencia de la república. http://bit.ly/2zu37pL.

Nacido en Badiraguato, Sinaloa, en 1955, Cuén obtuvo su título de Químico Farmacéutico-Biólogo por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) en 1978, luego cursó una especialidad en hematología en 1979; y ostenta una Maestría en Ciencias en Desarrollo Humano 2003-2005 que ha sido señalada de carecer de validez oficial (http://www.noroeste.com.mx/pub/254648).

Su carrera universitaria y política ha sido exitosa, sin ser una figura académica destacada o intelectual. Su disciplina personal, y capacidad organizativa y de persuasión han sido claves en su ascenso. Igualmente, contribuye a su ascenso, un proceso de descomposición social e institucional de Sinaloa.

 

Carrera universitaria

Después de titularse como QFB se incorporó como profesor de tiempo competo y fue director de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas de la UAS en 1990-1992, durante el rectorado de David Moreno Lizárraga (1989-1993), ambos de la Corriente Socialista.

Hasta esa fecha, era un profesor de bajo perfil político, deportista reconocido y pequeño empresario en el área de la salud.

El rector Jorge Guevara Reynaga (1997-2001), lo nombró Director de Control de Bienes de Inventarios, puesto en el que lo ratificó Gomer Monárrez González (2001-2005).

Durante esos ocho años creció como empresario. Al mismo tiempo, aprendió a hacer la política más tenebrosa de la Casa Rosalina, con dinero, trato con proveedores, financiamiento de campañas para direcciones de escuela, con gran impunidad, de tal suerte en 2005 llegó a la rectoría después de una campaña manchada por escándalos políticos.

A fines de 2004, con anticipación a la elección de rector de 2005, decenas de académicos propusieron una reforma a la Ley Orgánica para que no pudieran llegar políticos a la conducción rectoral por medio de elecciones, reparto de dinero ó acarreos, sino con criterios académicos.

Los gobernadores Juan S. Millán (1998-2004) y Jesús Aguilar Padilla (2004-2010), que iniciaba su periodo en 2005, desestimaron la propuesta permitiéndole ganar la rectoría con ilegalidades.

Lo dejaron llegar deliberadamente pues estaba muy bien apadrinado por personajes influyentes en Sinaloa y consideraban muy afortunado tenerlo de aliado. Ofreció un proyecto de renovación universitaria de largo plazo, que inició bien y terminó muy mal.

Una vez entronizado en la rectoría, el gobernador Aguilar Padilla y los grupos en el Congreso, le obsequiaron en 2006 una ley orgánica a modo para eliminar elecciones y permitirle al grupo de Cuén un control autoritario de la UAS, siguiendo el modelo de la Universidad de Guadalajara.

Su rectorado tuvo méritos notables en la mejora académica, administrativa e infraestructura física, un avance en la internacionalización de la UAS. Lamentablemente, hubo un retroceso político y al salir pudo construir un maximato que ha revertido muchos de los saldos positivos que logró.

En 2010, una vez fuera de la rectoría, Héctor Cuén fue denunciado penalmente por un grupo de universitarios por enriquecimiento inexplicable durante su gestión como funcionario de la UAS.

Contando con la abierta protección de los gobernadores Aguilar y Malova, la Procuraduría General del Estado de Sinaloa se desistió de la acción penal, por lo que esos presuntos ilícitos no llegaron a los juzgados, aunque no fue declarado inocente. http://bit.ly/2pv3uAL.

Con su sucesor Víctor Antonio Corrales Burgueño (2009-2013) fungió ya como jefe máximo de la casa Rosalina. Luego en 2013 el gobernador Mario López Valdez (2010-2016) le concedió a ese grupo una reforma para poder reelegir al rector que no favoreció a Corrales, pero sí a Juan Eulogio Guerra que entró en 2013 y va en su segundo periodo que terminará en 2021.

 

Carrera política

Como parte de un proyecto a largo plazo de los poderes reales en Sinaloa, en sesión del 14 de agosto de 2012 el Consejo Estatal Electoral aprobó por unanimidad otorgar el registro del Partido Sinaloense (PAS), con el aval mismo de los representantes de los partidos en el órgano electoral. Héctor Cuén fue su presidente fundador y continúa en ese cargo http://bit.ly/2BUDZ1C.

Todo esto se realizó con la complacencia del gobernador Malova y el gobierno federal.

Con esta cobertura, irrumpió el PAS como una alternativa de poder y convirtieron a la UAS en una universidad-partido como es ya de sobra conocido por la opinión pública. Sin embargo, es una historia que está por escribirse.

Los gobernadores y la SEP tratan a la UAS desde hace 13 años como si estuviera concesionada a un grupo de poder fáctico, renunciando con ello a emprender un proyecto auténtico de educación superior, y prohijando a la vez a un agrupamiento político que se vende al mejor postor en el mercado político, utilizando el patrimonio y las potencialidades de la UAS para encumbrarse en el poder. Su avance se correlaciona con la creciente impunidad y descomposición de las instituciones políticas y gubernamentales del estado.

Solo en este contexto se pudiera entender la meteórica carrera política de Héctor Cuén.

Pero también es previsible que cuando el gobierno federal considere que ya no los necesite para la gobernabilidad mafiosa que predomina en el país, lo podrán hacer a un lado, como ocurrió con Elba Esther Gordillo, ex lideresa del SNTE y fundadora del PANAL, hoy en desgracia.

Su relevo quizá no sería mejor.

 

Candidato de casi todos los partidos

Cuén inició en las lides electorales como precandidato a la gubernatura de Sinaloa por el Partido Acción Nacional en 2010. Por conflictos con la dirección nacional, que optó por nombrar a Malova, se pasó a otro bando, participando como candidato del PRI, Panal y PVEM a la presidencia municipal de Culiacán, acompañando al candidato a gobernador, Jesús Vizcarra Calderón. http://bit.ly/2pswysq.

Fue presidente en la capital, de enero de 2011 al 15 de febrero de 2012. Renunció para participar como candidato a senador entonces por el PANAL, dejando tras de sí escándalos por tratar de anular la participación ciudadana en organismos paramunicipales, contratismo, permutas de terrenos, demandas laborales. Lo sustituyó su amigo Aarón Rivas del PRI.

En esta contienda de 2012 quedó en cuarto lugar, superado incluso por Mercedes Murillo de Esquer del PT, PRD, MC, siendo los candidatos ganadores PRI y PAN.

Mercedes Murillo de la coalición PRD, MC y PT obtuvo 181, 929, 16.19% del total, frente a 181, 549 de Héctor Cuén, 16.15%. http://bit.ly/2DOQ99h.

En las elecciones locales de 2013 debutó el PAS con su registro estatal y obtuvo 124, 276 votos, siendo tercer lugar con 13.54%. Ingresa Cuén en ese momento como diputado de representación proporcional. http://bit.ly/2laFEEX

Héctor Cuén como diputado local
Fuente: Sinaloa Dossier http://bit.ly/2BzJ4Ie

En 2015 de nueva cuenta participó como precandidato del PAN para la gubernatura de Sinaloa y por segunda ocasión la dirección nacional de ese partido rechazó su postulación,  luego del escándalo suscitado a raíz de la acusación en contra de la diputada por el PAN-PAS-PRD de Cosalá,  Lucero Guadalupe Sánchez (http://bit.ly/2BBWMdA), hoy presa en Washington por cuestiones de lavado de dinero.

Esto no lo detuvo y fue abanderado entonces por la coalición del PAS y Movimiento Ciudadano, obteniendo un importante tercer lugar con 26.04% de la votación, 267,079 sufragios, colocándolo a pesar de su traspiés como uno de los políticos con mayor presencia en Sinaloa. http://bit.ly/2C9nqhG

La participación de Héctor Cuén en 2018 como candidato para senador por las siglas de la coalición “Por México, al Frente”, del MC, PAN y PRD, ocurrirá en un escenario en dónde ya nadie puede llamarse engañado o desinformado respecto a lo que significa aliarse con el grupo que controla a la UAS.

En principio, PAN y PRD, que han sido antípodas del PAS, buscan beneficiarse de su base universitaria, presupuestal y humana.

El PRI, por su parte, mira con buenos ojos que al menos a nivel de la elección presidencial, el Frente le quite votos a AMLO en Sinaloa para favorecer la alicaída candidatura de Antonio Meade. Consideran que tener a Cuén como segunda minoría en el senado es un mal menor. Aunque no se sienten incómodos con Rubén Rocha en lo personal, pero una votación al alza para Morena es un indicador de que AMLO podría ganarle a Meade.

En este ajedrez político electoral, el PAS es también una pieza del PRI para hacer ganar a José Antonio Meade en Sinaloa en 2018.

 

¿Hasta cuándo?

La participación de hecho del PAS, que es un partido estatal, en la elección federal, implica fortalecer una opción política que ha significado mayor degradación política, social y educativa para Sinaloa.

Por ejemplo, su estilo de hacer política. Utilizan el ingreso a las escuelas de estudiantes, el otorgamiento de plazas académicas, administrativas o de funcionarios, o ser proveedores de la UAS, a condición de sumarse a sus actividades partidarias y/o patrocinarlas. Además de ser ilegal, esto ha socavado los niveles de calidad académica y creado una cultura interna del oportunismo y la dejadez.

En el ámbito de la discusión política, el PAS actúa como un partido intolerante, no tiene capacidad para el diálogo civilizado sobre los asuntos públicos.

El equipo de propaganda de ese partido está alimentado por docenas de periodistas caídos de la gracia del oficialismo y alejados de las anteriormente jugosas prebendas de la clase política tradicional. Son una porra ruidosa a favor de Cuén, cobijados ahora por la UAS.

Además, el PAS y su líder tienen una estrategia de descrédito personal dirigida contra quienes en los medios tienen opiniones discrepantes con ellos. Han sido objeto de su furia mediática los caricaturistas Gilberto Ceceña, de Noroeste, y Arturo Vargas (AVC), de El Debate, así como los columnistas Ernesto Hernández, Arturo Santamaría, Teresa Guerra, Manuel Clouthier, entre otros. También se encargan de anatemizar a otros líderes sociales como el propio Rubén Rocha, o al mismo gobernador Quirino Ordaz. Incluso,  tienen una guerra declarada en contra del periódico Noroeste.

Han habilitado hasta hoy al menos cinco diarios digitales que hacen el trabajo sucio cuando se ofrece: Proyecto 3  http://proyecto3.mx/; Gremio  https://gremio.news/; Mujeres por Sinaloa http://mujeresporsinaloa.com/; La izquierda  http://laizquierda.mx/ ; y  El Afiche  http://elafiche.mx/.

La mayoría de estas publicaciones esconden los créditos de su directorio.

Se suman a ellos los micrófonos de RADIO UAS y su revista impresa “Radio UAS por tierra”.

 

¿Hasta cuándo seguirá esta situación? 

Cada avance del PAS y su grupo agrandan la crisis educativa e institucional de Sinaloa. Cuando quiera ponerse remedio será tarde. O surgirán alternativas peores, mediante proyectos oficialistas que aprovechen el molde verticalista impuesto por el cuenismo en la UAS.

El gobernador, el rector y Cuén. Fuente: https://issuu.com/radiouas

 

Compartir
Artículo anteriorHiguera y Felton ven ataque electoral por parte del alcalde de Mazatlán
Artículo siguiente¿Cómo construiremos el 2018?, columna La Montaña, de Oscar Loza
Profesor del doctorado en Estudios Regionales de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha sido también profesor de la UNAM, ENAH, e investigador en las Universidades de Illinois en Urbana Champaign, Universidad de California Los Ángeles y Universidad de Texas en Austin. Su campo de docencia es desarrollo regional, estudios urbanos, economía política y estudios de la globalización. Ha publicado trece libros de autor y doce coordinados en estos mismos campos, así como cuarenta artículos de investigación. Ha asesorado 30 tesis de licenciatura, maestría y doctorado, Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores desde 1994 y actualmente es nivel III. Tiene experiencia en gestión institucional como Director de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS, secretario académico de la UAS, Secretario Ejecutivo de ANUIES (región Noroeste), presidente de la Asociación Mexicana de Estudios Canadienses e integrante del Internacional Council for Canadian Studies.