2018 en Sinaloa: fuera máscaras l Columna de Guillermo Ibarra

Por Guillermo Ibarra

El arranque del proceso electoral 2018 está mostrando la peor cara de los partidos y actores políticos en Sinaloa.

La alianza PAN-PRD-Movimiento Ciudadano recién anunció que tendrá como principal candidato a la senaduría a Héctor Melesio Cuén Ojeda, Presidente del Partido Sinaloense y líder del grupo que tiene secuestrada a la UAS con licencia del gobierno local y federal.

Atrás quedaron los escándalos y pleitos que tuvo Cuén con el PAN en Sinaloa en 2010 cuando pretendió disputar la candidatura a Mario López Valdés y en 2016 al ser vetado por la dirección nacional del blanquiazul cuando el comité estatal prácticamente lo había escogido para que fuese su abanderado para enfrentar a Quirino Ordaz.

Los últimos desencuentros no fueron cosa menor. El PAN se deslindó de Cuén al haber sido señalado promotor de la candidatura a Diputada Local de Lucero Sánchez de Cosalá, quien se encuentra en un penal de Washington D.C. enfrentando a la justicia estadounidense por delitos del narcotráfico.

Asimismo, en el primer año del gobierno del priista Quirino Ordaz, el PAS se ha caracterizado por mantener una alianza operativa con el PRI para sacar adelante la mayor cantidad de iniciativas enviadas por el Gobernador, lo que le ha ocasionado enfrentamientos permanentes con la bancada panista.

En abril de este año, el PAS intentó establecer un conjunto de medidas para amedrentar al gremio periodístico, proponiendo reformas al Código Familiar, Código de Procedimientos Familiares y Código Civil, para regular el daño moral.

Carlos Castaños, coordinador de la bancada panista, manifestó el rechazo de su partido a esas propuestas, señalando que “Sinaloa no era la UAS” para que pretendieran una ley mordaza (http://bit.ly/2uRet8G).

También es del conocimiento público el enfrentamiento permanente que mantienen en las sesiones del congreso los diputados del PAN y del PAS, los pleitos entre Roberto Cruz, Cuén y Víctor Antonio Corrales Burgueño, que ya forman parte de la picaresca política sinaloense (http://bit.ly/2l03OWi).

¿Con qué cara van a pedir el voto los panistas para el patriarca del PAS cuando tiene señalamientos de haber prestado el registro de su partido para que arribaran a puestos públicos personas presuntamente vinculadas al narcotráfico?

Al margen de los alegatos que se han hecho en torno a la veracidad de esa situación, para la opinión pública, el grupo que controla la UAS fue anfitrión de los actores Sean Penn y Kate del Castillo para que se reunieran en la Reserva Ecológica de la Universidad, con Joaquín Guzmán Loera, en ese tiempo, prófugo de la justicia.

Al parecer no tienen memoria, ni vergüenza.

Pero no solo es la triada frentista la que buscó al PAS y a la nomenclatura de la UAS para tenerlos de aliados en la campaña, sabedores de la cantidad de recursos públicos y activistas profesores y estudiantes que impunemente movilizarán en 2018.  Lo hizo infructuosamente MORENA, que aparece como la versión “más honesta” en esta contienda.

Los propios militantes de esa organización han dado a conocer las negociaciones que entablaron con el Partido Sinaloense, que estuvo muy cerca de ser su aliado estelar.

En las pláticas participaron dos comisionados de la Dirección Nacional, Ignacio Mier que es seguidor de Manuel Bartlett y Mauricio Hernández, gente de Martí Batres.

Ignacio Mier coincidía con Raúl Elenes, Dirigente Estatal, y Rubén Rocha, hoy candidato a Senador, de hacer alianza con el PAS. Se oponían a esa coalición, Mauricio Hernández y Merary Villegas. Finalmente, el que manda en ese partido rechazó cualquier acuerdo con el PAS, que de inmediato se acercó a Movimiento Ciudadano y al PAN.

Estos acuerdos revelan que la política en Sinaloa se ha convertido en un mercado electoral entre trúhanes, pues quedan de lado principios, valores, trayectorias o propuestas, simplemente se calibra quien puede traer más votos, ya sea de manera legítima o no.

Ante ello surge una pregunta básica: ¿Por qué el PRI y el gobernador Quirino le permiten al PAS y a Cuén esas licencias políticas?

Ahora solo ellos lo saben, pronto lo sabremos todos.

El gobierno estatal y federal tienen elementos para que la Procuraduría General de la República, la Secretaria de la Función Pública, la Auditoría General de la Federación o la Fiscalía General de Sinaloa, emprendan procesos para deslindar a autoridades de la UAS actuales y pasadas, por el cuestionado manejo de los recursos públicos que se desvían para actividades partidarias y otros destinos no educativos. Eso aplacaría al PAS.

Mientras tanto, el escenario electoral se enrarece cada vez más y la tragedia estará completa cuando el PRI anuncie su fórmula para el Senado.

Ante ello resulta importante que tengamos en Sinaloa una candidatura independiente que haga la diferencia, y esa esperanza le corresponderá a Manuel Clouthier que a diferencia de los demás le deberá su candidatura, si la logra, a los ciudadanos.

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Profesor del doctorado en Estudios Regionales de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha sido también profesor de la UNAM, ENAH, e investigador en las Universidades de Illinois en Urbana Champaign, Universidad de California Los Ángeles y Universidad de Texas en Austin. Su campo de docencia es desarrollo regional, estudios urbanos, economía política y estudios de la globalización. Ha publicado trece libros de autor y doce coordinados en estos mismos campos, así como cuarenta artículos de investigación. Ha asesorado 30 tesis de licenciatura, maestría y doctorado, Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores desde 1994 y actualmente es nivel III. Tiene experiencia en gestión institucional como Director de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS, secretario académico de la UAS, Secretario Ejecutivo de ANUIES (región Noroeste), presidente de la Asociación Mexicana de Estudios Canadienses e integrante del Internacional Council for Canadian Studies.