Sinaloa frente al TLCAN. El Plan “B”, columna de Guillermo Ibarra

Por Guillermo Ibarra

El futuro de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte se ve fatal. Su fin es cuestión de meses o quizás, semanas.

Frente a esa posibilidad, Claudia Pavlovich, gobernadora de Sonora, declaró recientemente que están preparándose para construir escenarios que les permitan seguir creciendo regionalmente.

Después de la visita del Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, lo planteó abiertamente.

“Creo que sin duda vamos a transitar a que nuestros empresarios tengan un plan B, esa opción tenemos que construirla entre todos. Las cosas como vayan sucediendo, pero hay que prever los escenarios en pros y contras y siempre eso me ha caracterizado, hay que prever escenarios que a lo mejor no sean los más agradables, pero debemos de salir adelante y lo seguiremos haciendo”  http://bit.ly/2zdl0JK.

Nos preguntamos si el gobernador de Sinaloa Quirino Ordaz y su equipo ya están trabajando en un plan B para Sinaloa.

Las exportaciones de México a Estados Unidos son más de 300 mil millones de dólares, y las de Sinaloa cerraran este año en casi tres mil millones, es decir, aportaremos uno por ciento (http://bit.ly/2gnLVyS).

Los Estados Unidos, son el destino de 82.5 por ciento de las exportaciones sinaloenses. En 2016, del total de las ventas, 62 por ciento son del sector agroalimentario, con tomate, garbanzo, carne de bovino, aceite y harina de pescado, camarón, calamar y atún (CODESIN. http://bit.ly/2hKCmXn).  Sin embargo, estamos entre los cinco estados con mayor dependencia del mercado estadounidense para su comercio exterior, aunque no estemos entre los de mayor monto absoluto: Tamaulipas, Chihuahua, Hidalgo, Chihuahua y Sinaloa.

Los principales candidatos a la presidencia ven las cosas en blanco o negro.

Para Andrés Manuel López Obrador, de Morena, deben posponerse las negociaciones.

“Es mejor que los negocie el nuevo presidente-declaró- y a nosotros nos va a tocar hacer entrar en razón a Donald Trump, sabemos cómo le tenemos que hacer” (http://bit.ly/2gfcAtQ).

Para José Antonio Meade, Secretario de Hacienda y virtual candidato del PRI, estamos frente a negociaciones normales, donde hay pujas y dificultades que finalmente serán resueltas.

“Es cosa de que el tiempo se acabe para que nos pongamos de acuerdo- señaló recientemente- eso es cierto en cualquier negociación, es natural que afloren las diferencias que generen tensiones y generen especulación de cómo habrá de terminar, pero el mejor resultado es que tengamos un Tratado de Libre Comercio modernizado, que recoja las preocupaciones de los tres países” (http://bit.ly/2gfX54M).

Al margen de los buenos o malos deseos, el contexto internacional, la agenda nacionalista del gobierno de Trump y el curso de las negociaciones trinacionales reportan un entrampamiento que terminará en la disolución del tratado.

Se está llevando a cabo en Arlington la cuarta de siete negociaciones pactadas, y no se tienen avances importantes, incluso se habla que en el mejor de los casos podrían prolongarse hasta febrero de 2018.

Las controversias giran en torno a tres grandes exigencias de Estados Unidos: mayor contenido estadounidense en el sector automotriz, revisar el tratado cada cinco años y excluir del clausulado un sistema de arreglo de controversias por medio de paneles.

El fin del TLCAN será un cambio muy fuerte, pero el mundo no se va a acabar.

Estimaciones de The Wall Street Journal (WSJ) advierten que si se cancela el acuerdo, México perdería 951 mil empleos, cuatro veces más que Estados Unidos  y siete veces más que Canadá (http://bit.ly/2yMpsmy).

Esto significaría para Sinaloa un riesgo de perder en el escenario más negativo, 20 mil empleos, pero el desafío principal será reorientar nuestras exportaciones que por su composición agropecuaria pueden ser colocados con mayor ventaja, en los mercados regionales de México y América Latina.

Los costos de transporte de productos primarios para Asia, África y Europa son muy elevados y reducidos los márgenes de ganancia como para orientar hacia esas zonas todo el comercio exterior que se pierda con el TLCAN.

De nuevo, como en décadas anteriores, el reto principal para Sinaloa es una reindustrialización y la modernización de la economía de servicios, que ha iniciado con buenos resultados en el campo del turismo.

Sin embargo, el Secretario de Economía estatal, Javier Lizárraga, debería utilizar menos tiempo en autoelogios a las acciones de este gobierno, y convocar a una gran discusión para preparar nuestro plan B, como lo está haciendo el Estado vecino de Sonora.

Principales empresas exportadoras de Sinaloa, son agroindustriales

Microsoft Word - Las exportaciones en Sinaloa. Empresas.docx
Fuente: CODESIN. http://bit.ly/2hKCmXn
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Profesor del doctorado en Estudios Regionales de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha sido también profesor de la UNAM, ENAH, e investigador en las Universidades de Illinois en Urbana Champaign, Universidad de California Los Ángeles y Universidad de Texas en Austin. Su campo de docencia es desarrollo regional, estudios urbanos, economía política y estudios de la globalización. Ha publicado trece libros de autor y doce coordinados en estos mismos campos, así como cuarenta artículos de investigación. Ha asesorado 30 tesis de licenciatura, maestría y doctorado, Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores desde 1994 y actualmente es nivel III. Tiene experiencia en gestión institucional como Director de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS, secretario académico de la UAS, Secretario Ejecutivo de ANUIES (región Noroeste), presidente de la Asociación Mexicana de Estudios Canadienses e integrante del Internacional Council for Canadian Studies.