Morena, democracia precaria l Columna de Guillermo Ibarra

Por Guillermo Ibarra

La forma en que MORENA nombró a Claudia Sheinbaum como candidata al gobierno de la Ciudad de México para el 2018, bajo el eufemismo de Coordinadora de Organización, es una joya de democracia bárbara.

Primer acto

Lo resolvieron mediante una encuesta donde se consultaron preferencias a los capitalinos sobre cuatro personas: Ricardo Monreal, Martí Batres, Mario Delgado y la misma Sheinbaum.

Contra los pronósticos emanados de otras encuestas previas, Ricardo Monreal fue colocado en tercer lugar. Delgado y Batres de inmediato aceptaron el resultado, pareciendo más comparsas que contendientes.

Monreal pintó su raya. El problema para todos los participantes, incluso para el zacatecano, es que acordaron en la víspera, no dar a conocer al público cifras, mucho menos el portafolio de evidencias, desde la muestra, levantamiento y cómputo.

El delegado de la Cuauhtémoc ha actuado desde que se dio a conocer la ganadora, sin decirlo abiertamente, como si hubiese habido truco en esa consulta para descartarlo.

Segundo Acto

Después de hacer pública su inconformidad, le ofrecieron una senaduría. La rechazó.

Monreal escaló su disidencia, y anunció que sería “la gente la que decida” lo que hará.

Luego pidió transparencia para que se dieran a conocer los resultados.

Para no parecer un saltimbanqui político, declaró que comparte los principios de MORENA: “no robar, no mentir, no traicionar”. Menudo código ético, por cierto.

Tercer acto

Ante la presión pública y descrédito que enfrentaban, MORENA dio a conocer este lunes 28 de agosto por la noche, un boletín de prensa con la metodología y resultados.

Al haber actuado así la dirigencia sentó un pésimo precedente.

¿Cómo creyeron que podrían ocultar información que de suyo es pública? La información de los procesos internos estatutarios de los partidos políticos, es de interés público, y su información igual.

Actuaron muy por debajo de las exigencias de nuestro país de democratizar la democracia, de avanzar en mayor transparencia en todos los asuntos públicos y generar mecanismos anticorrupción en la mayor cantidad de procesos.

Incluso Sheinbaum se victimizó ante el descontento. Respondió a los críticos, que la cuestionaban porque “era mujer”.

Cuarto acto

La ficha técnica dada a conocer es muy general y parece redactada de prisa (http://bit.ly/2xIne2N).

No revela los nombres de los encuestadores, pero se declaró que fueron “matemáticos del Partido”. ¿Por qué no encuestadores independientes?

Preguntaron: ¿a quién prefiere como candidata por Morena? La respuesta fue: 15.9% Claudia Sheinbaum;  10.1%  Martí Batres; 9.7% Ricardo Monreal;  4.2%  Mario Delgado.

De entrada, es una consulta rara. Mezcló demasiados temas: Problemática de la ciudad de México, calificación a gobernantes, conocimiento, opinión y percepción de los aspirantes, percepción general partidaria, aspectos sociodemográficos.

¿Por qué no simplificaron la consulta con dos o tres preguntas? Los especialistas en muestreo pronto juzgarán la calidad de ese instrumento.

Mientras tanto, MORENA quedó en evidencia y enfrenta un serio problema de credibilidad

Cuarto capítulo

Ricardo Monreal se encuentra en el dilema de si de nuevo cruza su Rubicón, buscando estar en las boletas de otros partidos enfrentando a MORENA.

Balance

Al margen de sus virtudes y defectos, Ricardo Monreal había realizado mejor trabajo proselitista que Claudia Sheinbaum, que tiene un perfil mas moderno e intelectual. Como suponía que saldría adelante en la consulta, aceptó la improcedente medida cautelar de no hacer públicos los resultados numéricos.

Fue partícipe de la trama que se preparó para hacerlo a un lado, pues AMLO ve en él a su termidor, al que podría en el gobierno de la Ciudad, ser un contrapeso a su liderazgo ya en la presidencia.

Lo intentan matar políticamente en el cascarón, como a Julio César.

En la tragedia de Julio César, Shakespeare pone esta exclamación en boca de Bruto: “debe considerársele como al huevo de la serpiente, que, incubado, llegaría a ser dañino, como todos los de su especie, por lo que es fuerza matarlo en el cascarón”.

¿Está MORENA a la altura del reto de cambiar a México? Está por verse.

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Profesor del doctorado en Estudios Regionales de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha sido también profesor de la UNAM, ENAH, e investigador en las Universidades de Illinois en Urbana Champaign, Universidad de California Los Ángeles y Universidad de Texas en Austin. Su campo de docencia es desarrollo regional, estudios urbanos, economía política y estudios de la globalización. Ha publicado trece libros de autor y doce coordinados en estos mismos campos, así como cuarenta artículos de investigación. Ha asesorado 30 tesis de licenciatura, maestría y doctorado, Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores desde 1994 y actualmente es nivel III. Tiene experiencia en gestión institucional como Director de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la UAS, secretario académico de la UAS, Secretario Ejecutivo de ANUIES (región Noroeste), presidente de la Asociación Mexicana de Estudios Canadienses e integrante del Internacional Council for Canadian Studies.