Caravana por la paz y los derechos humanos I Columna La Montaña de Oscar Loza

 

Por Oscar Loza Ochoa

Un anhelo común los aliaba: la lucha contra las injusticias.

Elena Poniatowska

Cuando la barbarie amenaza con arrasarlo todo, el anhelo de paz debe dominar nuestro horizonte. Esa es la conclusión de la asociación de familiares con desaparecidos Voces Unidas por la Vida, de los compañeros de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa y del Frente Amplio Democrático Sinaloense, ante el ascenso de la violencia de los últimos meses y, particularmente, frente a las pérdidas recientes que tanto lastiman corazón y querencias.

Hoy más que nunca el duelo por nuestros muertos y el dolor sin tiempo por los desaparecidos es sólo una respuesta personal o de grupo. Como la violencia nos afecta a todos, dolor y duelo irrumpen más allá de las cuatro paredes en que lloramos. Y se vuelve problema de todos. Por eso la respuesta no puede circunscribirse al grupo social que se sienta más agraviado, porque ello sólo pospone una cuota de dolor más grande para todos. Es ahora y no para mañana cuando hay que atender la convocatoria de movilizar voluntades y de proponer medidas frente al caos violento y el incumplimiento de las tareas que le corresponden al Estado.

Bien hicieron los organismos señalados en convocar desde hace algunas semanas a una Caravana por la Paz y los Derechos Humanos. La pérdida de Miriam Rodríguez, activista de Tamaulipas; de Miguel Ángel Sánchez Morán, abogado de Mazatlán y del periodista Javier Valdéz, confirman que hay sustento y razón para invitar a una actividad que difundirá el movimiento de las familias que tienen seres queridos víctimas de la desaparición forzada. Punto central de esta marcha será promover la cultura de los derechos humanos, como el marco en que deben ser resueltos los problemas principales por los que atraviesa el país y que la búsqueda de todos es la necesaria paz que permita que el respeto de los derechos de todos sea una realidad.

El viernes 26 del presente a las 3 pm un grupo de activistas y de familiares con desaparecidos, partirá de la esquina Paseo del Ángel y avenida Andrade en Culiacán, rumbo a la ciudad de El fuerte para iniciar la Caravana por la Paz y los Derechos Humanos. Partiremos el sábado 27 a las 8 am de ese pueblo mágico hacia Los Mochis. No estaremos solos: un grupo de yoremes-mayos marcharán con nosotros, varios familiares de la zona norte, ciudadanos destacados y la emblemática Finita Couriet de Saracho, entre otros. Concluiremos la jornada con un mitin frente a las instalaciones de la Vice Fiscalía y reunión de trabajo con el vice fiscal.

El domingo partiremos de la ciudad de Los Mochis hacia Guamúchil a las 8 am. De la misma manera que la jornada anterior, todas las comunidades a la orilla de carretera serán visitadas por nosotros, les entregaremos información sobre los objetivos de la Caravana, dialogaremos con ellas y los invitaremos a que manifiesten los problemas de sus pueblos y a que nos apoyen en nuestras demandas.

El día lunes 29 será la última jornada de nuestro peregrinaje. Saldremos a las 8 am y llegaremos a las instalaciones de la Fiscalía a las 7 pm. Nos han dicho amigos de diferentes clubes de motociclistas que nos darán la bienvenida a la altura del poblado El Limón de los Ramos y que nos acompañarán en el último tramo para arribar juntos a la ciudad de Culiacán. Será para los marchistas un gran honor y que agradecemos de antemano.

El marco en que se desarrollará la marcha no es nada grato. Los casos mencionados son ya muy costosos en sufrimiento y lágrimas, pero la contabilidad del dolor no para: apenas el día miércoles 24 llegaron dos familias a nuestras oficinas a presentar queja por la presunta desaparición de dos muchachos. La negativa práctica de desaparecer personas persiste, lo que hace más urgente y necesaria la conciencia social sobre el problema y la movilización organizada para detener este flagelo que ha paralizado a México.

Durante la Caravana nuestras voces demandarán la actualización de la Ley sobre desapariciones forzadas en Sinaloa y una Ley de atención a víctimas del delito. Nuestro estado camina a la zaga de este marco legal. Los familiares reclamarán que haya reuniones de seguimiento regulares del gobernador con el movimiento, fortalecimiento de las fiscalías especializadas en el delito de desaparición forzada y políticas públicas efectivas que permitan detener este delito de lesa humanidad. No necesitamos repetir mucho que del apoyo moral y material que venga de tus manos y voluntad, será posible concluir exitosamente la Caravana por la Paz y los Derechos Humanos. Vale.

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