OPINIÓN I No señor Peña, usted no puede hablar de unirnos en torno a los valores de la Constitución

 

Por Silber Meza

Primero. Los mexicanos no estamos tan desunidos como nos quieren hacer creer.

Segundo. Nos unimos con nuestras familias, nos unimos con nuestros amigos, nos unimos en el amor, nos unimos con nuestros compañeros del trabajo. Nos unimos entono a una bandera tricolor con un águila devorando a una serpiente.

Tercero. Estamos unidos en contra de Donald Trump. No dudo que exista una excepción, pero no he escuchado a un solo mexicano que aplauda al bravucón tuitero.

Cuarto. Peña dijo que hay que unirse en torno a los valores de la Constitución mexicana. Y lo mencionó en la coyuntura del centenario de la Carta Magna.

Quinto. Momento… ¿dijo Constitución?

Sexto. Vale recordar la primera linea de la Constitución: “Artículo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución”. Y recuerdo los Derechos Humanos, esos que este gobierno, y el anterior, y el anterior, y el anterior han violado sistemáticamente. ¿Cómo puede hablar Peña de Derechos Humanos cuando su administración ha sido –al menos– cómplice del caso Ayotzinapa, y perpetrador en Tlatlaya y Nochixtlán?

No señor Peña, usted no puede hablar de unirnos en torno a los valores de la Constitución.

Séptimo. La Fracción II del Artículo 109, dice: “La comisión de delitos por parte de cualquier servidor público o particulares que incurran en hechos de corrupción, será sancionada en los términos de la legislación penal aplicable”. Y recuerdo los cientos o miles de actos de corrupción que suceden a diario en este país, pero con más enojo rememoro los de los grandes impunes del erario: César Duarte, su banco y sus vacas autoasignadas; Javier Duarte, sus empresas fantasma, sus desaparecidos, sus muertos, y muchas pero muchas atrocidades más; Roberto Borge y sus despojos inmobiliarios; Peña y su “Casa Blanca”.

No señor Peña, usted no puede hablar de unirnos en torno a los valores de la Constitución.

Octavo. El párrafo 9 del Artículo 21, dice: “La actuación de las instituciones de seguridad pública se regirá por los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos”. Y recuerdo los secuestros protagonizados por policías, las extorsiones a migrantes que cometen junto con los agentes del Instituto Nacional de Migración, las ejecuciones y torturas cometidas por el Ejército, la Marina y la Policía Federal.

No señor Peña, usted no puede hablar de unirnos en torno a los valores de la Constitución.

Noveno. Momento… ¿dijo Constitución?

Décimo. El párrafo dos del Artículo 41, dice: “La renovación de los poderes Legislativo y Ejecutivo se realizará mediante elecciones libres, auténticas y periódicas”.  Y recuerdo que en este país prácticamente no hay elecciones en las que no se acuse alguna acción fraudulenta: desde la compra de votos, el regalo de despensas, los muertos que votan, la intimidación violenta, y una larga lista. Y recuerdo también la elección presidencial, el uso del dinero público, de las tarjetas Soriana, Monex, el apoyo de Televisa.

No señor Peña, usted no puede hablar de unirnos en torno a los valores de la Constitución.