El narco impide la circulación de un diario de Tamaulipas

El periódico El Mañana de Nuevo Laredo, Tamaulipas, dejó de circular dos días tras recibir amenazas del crimen organizado. El rotativo ha vivido el acoso de grupos del narcotráfico desde el 2004 cuando su director editorial, Roberto Javier Mora, fue asesinado frente al edificio de departamentos donde vivía. Desde entonces los ataques a balazos y con granadas no han cesado.

La Red de Periodistas del Noreste ha exigido a las autoridades acabar con la impunidad de la que goza el crimen organizado. “Exigimos que esa impunidad sea frenada y que los responsables de las agresiones al periódico El Mañana sean detenidos y llevados ante la justicia y castigados por sus crímenes”, manifestaron en un posicionamiento difundido en redes sociales.
La más reciente agresión ocurrió la semana pasada. Según reveló el diario Reforma un grupo del narcotráfico, no queda claro si el cártel del Noreste o Los Zetas, exigieron a los directivos publicar cierta información. Al negarse, el sábado hombres armados golpearon a tres distribuidores e incendiaron un camión de reparto. Los directivos tomaron la decisión de no sacar a circulación el periódico el domingo. Las amenazas siguieron vía telefónica y por ende también se suspendió su distribución el lunes. El martes reanudaron su actividad ofreciendo una escueta disculpa a los lectores.
Las agresiones a El Mañana ocurren la misma semana que Reporteros Sin Fronteras presentó en México su informe sobre la libertad de prensa. En conferencia el organismo de derechos humanos dio a conocer que México es el país más peligroso de América Latina para ejercer el periodismo y que en los últimos 16 años 99 comunicadores han sido asesinados en todo el país.
El Mañana también sufrió ataques a sus instalaciones en el 2012. En mayo de ese año hombres armados balacearon la fachada del edificio. Dos meses después, sujetos arrojaron con un lanzagranadas un artefacto explosivo hacia las instalaciones del diario. Debido a que el incidente fue alrededor de las 6:00 de la mañana nadie resultó herido, pero sí hubo fuertes daños materiales a la construcción.
A partir de entonces el diario decidió guardar silencio respecto a la información de violencia que ocurría en la entidad. En un editorial publicado un día después del segundo ataque se señaló que ante la falta de condiciones para el libre ejercicio del periodismo ya no publicaría información relacionada a las disputas violentas del crimen organizado.
En febrero de 2015 el grupo editorial fue víctima de un nuevo atentado. En esa ocasión, Enrique Juárez Torres, director de El Mañana, edición de Matamoros, fue víctima de secuestro, amenazas y golpes por un grupo armado que ingresó hasta las instalaciones del rotativo para llevárselo. Los sujetos lo acusaron de ser el responsable de la publicación de hechos violentos y bloqueos en carreteras. Tras amenazarlo de muerte, lo dejaron en libertad. Juárez Torres se tuvo que refugiar en Estados Unidos.