Estrategia fallida: detienen a 106 de 122 objetivos prioritarios y la violencia sigue imparable

El Gobierno de Enrique Peña Nieto ha detenido a 106 de los 122 objetivos prioritarios que se impuso como meta en materia de seguridad, pero no ha logrado contener la violencia. El año pasado el país batió récords en homicidios con 22 mil 932 asesinatos, según datos publicados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La cifra es la más elevada en lo que va de la administración encabezada por el político priista.

El incremento en el número de asesinatos ocurridos en 2016 en comparación con 2015 fue de 22.8%. Las entidades más violentas durante 2016 fueron el Estado de México con 2 mil 256 víctimas de homicidio y Guerrero con 2 mil 213 casos.

El número de homicidios dolosos aumentó en 22 de las 32 entidades federativas. Alejandro Hope, experto en temas de seguridad, ha dicho que en algunos Estados el incremento fue espectacular.

“En Colima, por ejemplo, el total anual de víctimas más que se triplicó. En Veracruz, el disparo fue de 147%. En Zacatecas, 94%. En Michoacán, 63%”, escribió en un artículo el pasado lunes.

Además, alertó en el mismo texto, varios estados que habían registrado una mejoría importante en años previos tuvieron un cambio de tendencia. En Chihuahua y Sinaloa los homicidios dolosos volvieron a crecer, después de cinco años consecutivos de caída, mientras que Baja California tuvo su año más violento desde 2010. Nuevo León también vivió una mala racha, ya que registró 43% más homicidios en 2016 que en el año previo.

Estrategia fallida

Desde que Peña Nieto asumió el poder en diciembre de 2012, como parte de su estrategia de seguridad, dijo que había una lista de miembros del crimen organizado que habría de capturar o “neutralizar”. El listado inicial de los 122 delincuentes nunca se hizo público, sólo se conocía el nombre de los objetivos hasta que cada uno de ellos era aprehendido por alguna autoridad.

Hasta el momento 106 de los 122 “objetivos prioritarios” han sido detenidos o abatidos. Entre los líderes más representativos figuran Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa; Cervando Gomez “La Tuta”, líder de los Caballeros Templarios; Miguel Ángel Treviño Morales, El Z-40”, fundador de Los Zetas; y “Vicente Carrillo Fuentes “El Viceroy”, líder del cártel de Juárez, entre otros.

La captura más reciente fue la de Juan José Esparragoza Monzón, el objetivo número 106. El hijo de Juan José Esparragoza, “El Azul”, líder y fundador del Cártel de Sinaloa fue detenido el pasado jueves en Culiacán. Las autoridades lo acusan de ser el operador financiero de la organización criminal sinaloense. Según la Comisión Nacional de Seguridad también es el probable responsable de coordinar una red de distribución de drogas. Su padre también es uno de los objetivos prioritarios del Gobierno federal, pero éste no ha sido detenido.

Juan José Esparragoza en una imagen difundida por el FBI.
Juan José Esparragoza en una imagen difundida por el FBI.

Pese a ésta y el resto de detenciones, la espiral de violencia continúa. El centro de análisis de políticas publicas, México Evalúa, ha señalado que la estrategia del actual gobierno es similar a la que instrumentó Felipe Calderón: reactiva y operada por las fuerzas federales y castrenses. De ahí que no haya logrado bajar los índices de los delitos de alto impacto.

Además el programa nacional de prevención del delito, anunciado durante los primeros días del Gobierno de Peña Nieto como uno de los pilares de su estrategia de seguridad, también ha fallado. La organización ha criticado que se parte de diagnósticos del crimen “frágiles y sin evidencia”.