Los tentáculos del narco se expanden en la Ciudad de México

Un hombre colgado en un puente de Iztapalapa / foto: twitter

Por @rabiaytinta

El narcotráfico opera en la Ciudad de México, aunque el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera se empeñe en negarlo. El Cártel de Sinaloa, Los Beltrán Leyva, Los Caballeros Templarios, el Cártel del Golfo y Los Zetas son las organizaciones con presencia en territorio capitalino, según la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).

En un informe publicado a finales del año pasado, la agencia estadounidense expone que hay un crecimiento de los grandes cárteles mexicanos.

Mancera se ha aferrado a negar la presencia del narco durante los tres años que lleva gobernando. En una entrevista a los medios de comunicación el pasado 30 de abril, afirmó que en la CDMX se comenten delitos como lavado de dinero y trata de personas, pero negó que haya presencia de los cárteles en la ciudad.

“Lo que nosotros no tenemos aquí y que ha sido reportado por las autoridades porque además es competencia federal es un asentamiento de cárteles”, manifestó.

Ese mismo día fue encontrada una cabeza en la delegación Cuauhtémoc que estaba dentro de una bolsa negra de plástico. Al día siguiente fue encontrada otra cabeza dentro de una maleta en Tepito. Además había un mensaje escrito con letras rojas que decía: “Sigues tu mi tana y tu mi perro salchicha”.

Un cateo de la Marina en un inmueble de la CDMX/ Foto: Semar
Un cateo de la Marina en un inmueble de la CDMX/ Foto: Semar

Los informes lo desmienten

Mancera asumió el cargo de jefe de gobierno el 1 de diciembre de 2012. Tres meses después, un informe de la Procuraduría General de la República (PGR) difundido por medio de la ley de transparencia ubicaba cinco grupos en operación.

El documento fechado en marzo de 2013 señalaba que Los Beltrán Leyva tenían bajo su mando a La Mano con Ojos y El Mosco; Edgar Valdez Villarreal, el ex jefe de sicarios del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, era el cabecilla de tres células –la del Indio, El Pelos y la Nueva Administración- en la CDMX, a pesar de que el narcotraficante llevaba tres años en prisión.

En mayo de ese mismo año (2013) 13 jóvenes fueron raptados a plena luz del día de un bar ubicado en el corazón de la ciudad y unos meses después sus cuerpos aparecieron en fosas clandestinas.

En el último año, los capitalinos han visto escenas que sólo se vivían en los Estados más violentos del país, como Tamaulipas o Guerrero. El pasado 10 de junio la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México (SSP) informó que fueron encontrados dos cadáveres en distintos sitios de la capital: uno en la exclusiva colonia Polanco, y otro en la popular estación del Metro Candelaria.

“En el primer caso, el hallazgo tuvo lugar en la calle Cicerón frente al predio marcado con el número 512, donde una persona se encontraba atada con un lazo en el cuello y suspendido de un árbol”, informó La Jornada.

El otro cuerpo se halló en las escaleras de la estación del Metro Candelaria. Tenía unos 30 años de edad. Se le veía un lazo en el cuello y estaba amarrado a la estructura metálica de las escaleras.

En octubre del año pasado el cuerpo de un hombre amaneció colgado de un puente vehicular. La escena tenía el inconfundible sello del narco: el cadáver estaba envuelto en vendas y tenía el rostro cubierto con una máscara negra. Al día siguiente el cuerpo de una persona fue encontrado dentro de un barril.

A estos episodios, le han seguido el hallazgo de las narcomantas, amenazas de grupos criminales a través de mensajes escritos en telas o cartulinas.

La historia criminal

En 2007, durante el sexenio del ex presidente Felipe Calderón, la PGR ubicaba la presencia de cuatro cárteles en la capital mexicana: los Arellano Félix (cártel de Tijuana), los Carrillo Fuentes (cártel de Juárez), el de Osiel Cárdenas Guillén (cártel del Golfo) y el de Joaquín Guzmán Loera (cártel de Sinaloa).

La distribución de droga de estas organizaciones se extendían a colonias con altos índices delictivos como la Doctores, Morelos (donde se ubica el barrio bravo de Tepito) y Guerrero. También abarcaba barrios con una fuerte actividad comercial nocturna como la Roma, Juárez y Cuauhtémoc.

Además las detenciones de algunos capos y los familiares de estos durante el sexenio anterior ocurrieron en la capital mexicana. Por ejemplo, Vicente Zambada, hijo del Mayo Zambada (uno de los líderes del Carel de Sinaloa), fue detenido el 18 de marzo de 2009 en la colonia Jardines del Pedregal. Vicente Carrillo Leyva, el hijo de Amado Carrillo (el fallecido capo conocido como El Señor de los Cielos y líder del Cartel de Juárez) fue capturado el 1 de abril de 2009 en Lomas de Chapultepec cuando hacía ejercicio.