Nuño, la caída del alfíl de Peña Nieto

Aurelio Nuño en un evento público/ foto: sep.gob.mx

Por @rabiaytinta

La primera vez que Aurelio Nuño pisó tierra oaxaqueña como secretario de Educación lo hizo blindado de decenas de policías. Ese miércoles 7 de octubre del año pasado, el joven funcionario llegó a Pluma Hidalgo, una comunidad cafetalera de la costa del Estado para inaugurar una escuela y defender la reforma educativa.

En el patio de la primaria, vestido con una impecable guayabera blanca y escoltado por el alcalde y el gobernador Gabino Cué, se dirigió a los pocos niños que había en el recinto y a unos cuantos padres de familia. No había profesores.

“El objetivo central de la reforma educativa es que podamos poner, precisamente, a la escuela y a los estudiantes en el centro del sistema educativo. Antes de la reforma educativa, las escuelas, los estudiantes, los propios padres de familia, estaban al servicio del sistema, hoy gracias a esta reforma, es el sistema el que está al servicio de la escuela”, dijo.

Ese mismo día, en la capital del Estado, los maestros agrupados en la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) aseguraron que la visita del secretario Nuño era una provocación y formaba parte de una gira simulada con fines electorales.

Desde entonces, según contó a los medios el integrante de la sección 22, Juan García Pérez, estaban en espera de un diálogo con las autoridades federales para manifestarles sus desacuerdos con la reforma educativa.

“La CNTE repudia al titular de la SEP, Aurelio Nuño, porque no busca mejorar la educación en Oaxaca, sólo trae imposiciones a través de engaños y una campaña política que apenas inicia”, dijo García Pérez a los medios locales.

Una fugaz trayectoria

Aurelio Nuño -hijo de un arquitecto y de una catedrática de la UNAM- nació en la Ciudad de México el 12 de diciembre de 1977. Estudió Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Iberoamericana y posteriormente una maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Oxford.

Al concluir sus estudios en el extranjero, Nuño Mayer volvió a México y se integró al grupo parlamentario del PRI en la 58 legislatura del Senado (2000-2006) como vicecoordinador de Planeación Estratégica. Entonces el coordinador de la fracción era el sinaloense Enrique Jackson Ramírez.

Luego en la 59 Legislatura pasó a la Cámara Baja para ser coordinador de asesores del entonces diputado Luis Videgaray Caso en la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública.

Aurelio Nuño al inicio del sexenio/ foto: presidencia.gob.mx
Aurelio Nuño al inicio del sexenio/ foto: presidencia.gob.mx

Nuño no pertenece a la clase política mexiquense que satura la administración de Peña Nieto. Incluso, tampoco tiene una carrera asociada a ella, dice Raymundo Riva Palacio. Fue de la mano de Videgaray que el joven político entró a la fraternidad mexiquense en la recta final del asalto al poder, expone el periodista en un artículo de opinión.

“No ha sido un ascenso basado en amistades –a Videgaray nunca le habla de tú, sino de usted-, ni porque físicamente llena el estereotipo de esta generación en el poder. Ha sido el trabajo de un funcionario bien pulido en un campo que, para México, es totalmente innovador, el de la antropología política, que estudia los diferentes tipos de gobierno en función de cómo se estructuran en la sociedad civil”, agregó.

Cuando Peña Nieto era gobernador del Estado de México, Nuño fue su asesor de 2010 a 2011. Luego durante la campaña presidencial fue el responsable de su discurso de como candidato y fue el encargado de definir las estrategias en redes sociales. En el equipo de transición gubernamental fungió como coordinación de Educación y el 1 de diciembre de 2012 fue nombrado jefe de la Oficina de la Presidencia.

“El Presidente decidió darle la responsabilidad como jefe de la Oficina de la Presidencia, dicen, porque durante su campaña Nuño despuntó como una máquina de ideas novedosas, tanto en lo político como en el marketing; dicen que “mover a México”, una de las frases recurrentes del Presidente, es cuño de él”, según contaron diversas fuentes al diario Excelsior.

El secretario de Educación en un evento / Foto: sep.gob.mx
El secretario de Educación en un evento / Foto: sep.gob.mx

Hombre clave

El secretario de Educación ha logrado convertirse en una pieza clave para el presidente Enrique Peña Nieto y ha despertado el celo político de los hombres cercanos al Ejecutivo que, al igual que el oriundo de Atlacomulco, se formaron en los círculos políticos del Estado de México.

Como parte del consejo rector del pacto por México, se le atribuye haber orquestado las reformas estructurales que se acordaron con los dirigentes de partidos: la educativa, la financiera, de telecomunicaciones y la energética.

nuño-serio

En plena efervescencia del acuerdo político impulsado a principios de sexenio, el politólogo y académico Agustín Basave describió a Nuño como “un hombre inteligente que maneja con habilidad negociaciones del Gobierno en el Pacto por México”, expuso en 2013.

Como jefe de la oficina de Presidencia, todas las días recibía un reporte de los secretarios de Estado sobre lo que hacían ellos y sus subsecretarios durante el día, según escribió Riva Palacio en 2013. Luego, ese informe se lo transmitía a Peña Nieto.

 

Según un funcionario de Presidencia consultado por El Universal, Nuño y el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, eran los que frecuentemente estaban reunidos con el presidente. “Hoy (2013) está convertido en un hombre muy poderoso dentro de la Presidencia de la República… es el que está pendiente de la agenda del Presidente… Es hombre fuerte”, comentó la misma fuente al diario.

Aunque es un hombre hermético, su vida privada no ha escapado del mundo del espectáculo. Hace un par de años la revista Quien publicó que el entonces  jefe de la Oficina de la Presidencia, Aurelio Nuño —en ese momento de 36 años— le había entregado el anillo de compromiso a su novia, la bailaora profesional de flamenco María Aliaga, entonces de 26 años.

”María confirmó a QUIÉN que Nuño —quién pertenece al primer círculo del presidente Enrique Peña Nieto— le  entregó hace unos días la sortija, razón por la cual dijo sentirse “muy contenta”.

Fuentes cercanas a la pareja refieren que el Jefe de la Oficina de la Presidencia suele ir a  apoyarla a sus presentaciones de  baile de manera discreta y siempre con un bajo perfil”, decía la nota.

Aurelio Nuño y su novia/ Foto: revista Quien
Aurelio Nuño y su novia/ Foto: revista Quien

Un secretario cuestionable

El actual titular de la SEP ha sido duramente cuestionado por su trabajo al frente de la SEP. Se le acusa de querer reprimir sin mostrar un poco de oficio político y disposición al diálogo. En un artículo publicado en Proceso, José Gil Olmos aseguró que sus puestos en la administración pública han sido por el apoyo que le ha dado Enrique Peña Nieto.

“Nuño tiene un enorme hueco en su historial político porque usando como trampolín la amistad con Peña, saltó a ser funcionario en materia educativa”, escribió.

Con el apoyo presidencial, Aurelio Nuño, había endurecido la postura en contra de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Ahora, después de lo ocurrido en Nochixtlán ha tenido que cambiar un poco su discurso y abrir la puerta al diálogo.

Semanas previas a lo ocurrido en Oaxaca, algunos legisladores, como la diputada del PRD, Hortensia Aragón, ya habían advertido que el titular de Educación estaba actuando con autoritarismo, en vez de tender puentes y abrir una mesa de diálogo con los opositores a la reforma educativa.

El titular de la SEP promoviendo la reforma educativa
El titular de la SEP promoviendo la reforma educativa

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZNL) acusó a la administración de Peña Nieto de haber emprendido una guerra mediática en contra del movimiento magisterial y de llevar a cabo un intento “terrorista” por imponer la reforma educativa. Además aseguraron que Nuño estaba actuando como un capataz al servicio del poder.

“A más de tres años de que se promulgara la presunta reforma educativa, el señor Nuño todavía no puede presentar algún argumento educativo, así sea mínimo, a favor de su programa de ajuste de personal. Sus argumentos han sido hasta ahora los mismos de cualquier capataz de la época porfirista: gritos histéricos, golpes, amenazas, despidos, encarcelamientos…”, expuso el movimiento asentado en Chiapas.

Del lado opuesto, los articulistas a favor del Gobierno peñanietista destacaban la mano dura de Nuño para imponer la reforma educativa y castigar a los maestros faltistas. Con la imagen de líder, estadista y un estudioso de la política social, el secretario se paseaba por el país. Al siguiente día, los medios de comunicación recalcaban en un discurso un tanto repetitivo, las ventajas de la reforma educativa. Así, poco a poco, el joven funcionario trazaba su camino por la construcción de la candidatura presidencial rumbo al 2018.

Ahora, ese camino que hace meses parecía limpio, luce lleno de obstáculos.