La primera gran derrota de ‘Don Beltrone’

Por @rabiaytinta

El todo poderoso hombre del PRI, Manlio Fabio Beltrones ha visto su primera derrota. Ni en los gobiernos panistas había pasado por un fracaso tan grande como su salida del PRI después de los resultados electorales del 5 de junio.

Al contrario, durante las administraciones de los panistas, su poder fue tan inmenso y sus negociaciones con los altos actores políticos del país tan exitosas que llegó a ser considerado una especie de vicepresidente en México. “Es una expresión injusta, en México sólo hay un presidente”, dijo en una entrevista a la revista Quien en 2011.

El priista durante su paso por el legislativo/ www.pri.org.mx
El priista durante su paso por el legislativo/ www.pri.org.mx

Aunque no es amigo del presidente Peña Nieto, Beltrones se ganó su confianza por su trabajo legislativo en los temas que al Ejecutivo le interesaba desahogar tras su arribo a la Presidencia. Desde San Lázaro, como líder parlamentario, el sonorense fue el artífice de las reformas estructurales y una pieza clave en el Pacto por México que suscribieron los partidos políticos.

Con esas cartas como referente en agosto de 2015 fue nombrado presidente nacional de su partido. El arribo al máximo cargo político que puede aspirar un priista, fue interpretado por diversos analistas como la plataforma desde donde el dirigente construiría su candidatura rumbo a las presidenciales de 2018.

Su primera prueba de fuego serían las elecciones de junio pasado, donde se renovarían 12 gubernaturas. En ese contexto electoral, el priista pronosticó que lograría para su partido el triunfo el al menos nueve gubernaturas. Sin embargo los resultados fueron catastróficos. El PRI ganó solamente en cinco Estados, en tres de los cuales ya gobernaba.

Entre las seis entidades que perdió, había bastiones históricos del Revolucionario Institucional como Tamaulipas, Quintana Roo, Durango y Veracruz. Esta última entidad fue una de las peores pérdidas territoriales para el partido, ya que es la tercera con más votantes del país.

El pasado lunes, el sonorense anunció su retiro a diez meses de haber asumido las riendas de su agrupación política. En un mensaje a los medios de comunicación afirmó que el PRI seguía gobernando al 45% de los mexicanos.

“La vida y la política siempre imponen retos que muchas veces no están en nuestras manos resolver, no obstante, siempre es necesario actuar con responsabilidad y asumir con lealtad las consecuencias”, manifestó.

Manlio en un evento como dirigente del PRI/ www.pri.org.mx
Manlio en un evento como dirigente del PRI/ www.pri.org.mx

Un oscuro pasado

El político nació en agosto de 1952 en Villa Juárez, Sonora, un poblado que es cabecera del municipio de Benito Juárez (22,000 habitantes) ubicado en el valle del Yaqui, al sur del Estado. Su abuela Elena era una indígena yaqui y con ella, desde niño, tomó sus primeras lecciones de negociación, confesó en una entrevista a la revista Quien.

Según cuenta el propio Manlio en su página de internet, fue por ella que descubrió lo que sería su profesión: la política.

“A ella le leía las noticias nacionales todos los días, porque después de perder un ojo cortando leña en Cananea, no podía hacerlo sola”, narra.

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El sonorense de niño/ Foto: www.beltrones.com

Su madre Beatriz era afecta a la cultura griega por eso le puso de nombre Manlio Fabio. También era una devota de la Biblia. “Nos dormía con parábolas bíblicas. Si era de multiplicar los panes, de utilizar los talentos”, dijo el entonces senador a Quien.

A los 16 años,  Manlio Fabio ingresó al PRI. Dos años después dejaría su tierra para trasladarse a la capital mexicana, donde comenzaría a estudiar la licenciatura en Economía en la UNAM. Fue justamente en las aulas universitarias donde conoció a quien sería su esposa, Sylvia Sánchez.

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Beltrones y su esposa Sylvia Sánchez/ Revista Quien

Manlio Fabio Beltrones fue un cercano colaborador de Fernando Gutiérrez Barrios, quien fuera titular de la Dirección Federal de Seguridad, el organismo de inteligencia mexicano y que manejaba la policía secreta acusada de ser parte del aparato represivo en contra de los opositores al Gobierno de esa época.

“Es desde ahí donde (Manlio) conoce al país y también donde entra en contacto con los temas electorales. Luego, como gobernador del estado de Sonora aprende a pactar con las oposiciones e incluso a beneficiarse políticamente de ellas”, se lee en un artículo publicado en la revista nexos.

“Beltrones es un político consolidado dentro del priismo contemporáneo. Es de los pocos que en este partido ha sabido crecerse en los territorios de la diversidad política y quizá sea precisamente por ello que terminó por convertirse en el hombre más alto de la jerarquía madracista. Sólo alguien con su conocimiento y experiencia habrá de ser capaz de gobernar a tanto caballero sentado a una mesa de trayectorias que pesan tanto como los episodios más densos de la historia política de los últimos veinte años en nuestro país”, se lee en la publicación de 2006.

Beltrones así su cercanía con Gutiérrez Barrios: “De Don Fernando aprendí que la lealtad te da siempre un corazón tranquilo y que el cumplimiento de la palabra empeñada es lo único que en la política te puede generar el respeto de tus aliados y de tus opositores”.

En el sexenio de Vicente Fox, cuando se formó la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, se abrió la averiguación previa PGR/FEMOSPP/303/2003 contra Manlio Fabio Beltrones, el ex dirigente sindical Joel Ayala y el ex presidente de la República José López Portillo, entre otros, por haber formado parte estratégica del grupo de funcionarios y líderes sindicales que entre 1977 y 1978 dirigió un ataque sistemático y de gran escala para desaparecer con violencia a disidentes sindicales del Sector Salud, narra Jacinto Rodríguez Munguía en uno de los capítulos de su libro “Historia confidencial, Las nóminas secretas de Gobernación”.

Entre 1991 y 1997 fue gobernador de Sonora y entonces se enfrentó a un escándalo que lo marcará de por vida. Un reportaje del New York Times, que citaba fuentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), acusaban al entonces gobernante sonorense de proteger al narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”.

“El gobernador del estado mexicano que bordea Arizona está colaborando con uno de los más poderosos narcotraficantes del mundo, creando un refugio para los contrabandistas que transportan vastas cantidades de narcóticos a los Estados Unidos, de acuerdo con funcionarios estadounidenses y la inteligencia”, se lee en el artículo.

“Oficiales dijeron que esta conclusión se basó en una gran cantidad de evidencia, incluyendo informantes ‘altamente confiables’ que reportan que el gobernador Manlio Fabio Beltrones Rivera participó en los encuentros en los que los narcotraficantes principales pagaron a políticos de alto nivel que protegían sus operaciones”, acusó el periódico neoyorquino.

Beltrones –quien negó los señalamientos- embistió contra el rotativo y pidió a la PGR que iniciara una investigación.  Meses después, la fiscalía dijo que lo publicado eran “calumnias” y “difamaciones”.

Desde entonces, en diversas columnas y diversos periodistas, comenzaron a llamarlo “Don Beltrone”, en alusión al protagonista de la novela El Padrino, Vito Carleone, jefe de la mafia siciliana.

BELTRONES - GOBERNADOR SONORA
El político durante su paso por la gubernatura de Sonora / Foto: beltrones.com

En 2006 un cable filtrado por Wikileaks y elaborado desde la Embajada estadunidense en México lo describía como “un implacable operador político que florece y prospera en la política de puertas cerradas”.

El 20 de marzo de 2014, el periódico guanajuatense AM reveló que según testimonios de legisladores y autoridades de Guanajuato, Beltrones era parte de una red que cobraba comisiones por la gestión de fondos federales.

Uno de los presuntos cobradores del moche en Celaya está asociado con Luis Fenández Berras, hijo de un político sonorense del mismo nombre que trabaja para Beltrones en el Congreso federal, señala la investigación periodística.

“Según versiones de alcaldes y legisladores priistas, Luis Fernández Berras, colaborador de Beltrones, es el principal promotor, coordinador y cobrador de moches a los alcaldes priistas. Una porción de los fondos federales gestionados por el coordinador del PRI en el Congreso beneficiaron a empresas vinculadas con el cobrador del moche en Celaya”, se expone.

 

Manlio con su esposa, su hija Sylvana, su yerno y su nieta/ Revista Quien
Manlio con su esposa, su hija Sylvana, su yerno y su nieta/ Revista Quien