Por @rabiaytinta

El triunfalismo de antaño se evapora como el agua que golpea el pavimento abrasante de verano. Parece que es la primera vez que Héctor Melesio Cuén Ojeda conoce la derrota: esa pesadilla burlona de los hombres obsesivos. Es martes 7 de junio de 2016 y el presidente del Partido Sinaloense (PAS), diputado local con licencia y candidato a gobernador debe de dar la cara a sus seguidores, a los que prometió ese “vamos a ganar”.

Sus palabras no son distintas a las que usan los políticos derrotados, pero en él, por ese dejo triunfalista que acarrea, se oyen ajenas: esto fue una “cochinada”, el Programa de Resultados Preliminares (PREP) “está preñado de irregularidades”.

“El equipo jurídico nuestro está elaborando en este momento una posible impugnación”, dice en conferencia de prensa, con voz enronquecida y frente a una decena de micrófonos.

En su paladar se halla la ceniza de la derrota, aunque en realidad no haya sido derrotado. A pesar de que Melesio Cuén –ex Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS)– no ganó la elección de gobernador el pasado 5 de junio, el porcentaje de votación que alcanzó representa un crecimiento del 100 por ciento, además de un mayor poder político y económico para el PAS. Ahora es segunda fuerza política de Sinaloa y mandó al PAN a un triste tercer lugar. Desbancó a Acción Nacional en tierra del Maquío Clouthier.

Con los comicios, a Cuén se le vino un alud de votos que le dieron ventaja en las presidencias municipales de Mocorito, Angostura y Cosalá; tendrá regidurías en los 18 ayuntamientos existentes y se calculan 6 diputaciones locales (de 40), todas de representación proporcional. La cantidad representa el doble de las actuales.

Pero este crecimiento del PAS no se debe a la simple voluntad ciudadana. El sistema que ha utilizado Melesio Cuén para la expansión del partido está anclado en la UAS, universidad que dirigió y sigue dirigiendo a través de rectores designados por su persona. Él ya no es Rector, pero de acuerdo a testimonios recabados por rabiaytinta, así como los publicados en diversos medios informativos de la región, Melesio Cuén no ha soltado el control de la universidad pública y de su presupuesto, al contrario, lo ha incrementado. “Aunque yo no quiera, al terminar la jornada laboral tenemos que hacer campaña a favor de Cuén y del PAS. Es una obligación para todos los que aquí trabajamos”, dice a este medio un trabajador universitario que pide que no se revele su nombre por temor a represalias internas.

El modelo Universidad-Partido –término acuñado por los pocos académicos que mantienen una postura crítica a “El Maestro”, como se le llama a Cuén dentro de la UAS–, le ha funcionado. Al ex Rector se le ha acusado de llevarse la nómina laboral de la UAS a su partido, de usar a los alumnos en manifestaciones y actividades partidistas (como rellenar bolsas de dulces), de utilizar vehículos universitarios para el PAS, de usar a la radio universitaria (Radio-UAS) para favorecer la figura de Melesio Cuén, entre otras.

Una caricatura de Avecé en el Periódico El Debate. La UAS, además de licenciaturas y posgrados, cuenta con preparatorias.
Una caricatura de Avecé en el Periódico El Debate. La UAS, además de licenciaturas y posgrados, cuenta con preparatorias.

“En la estructura de organización y mando de las áreas Financiera y Académica del alma máter sinaloense, el 42 por ciento de las coordinaciones generales y el 37 por ciento de las direcciones de administración son dirigidas por personas cuyos nombres aparecen en el partido que fundó (el PAS) y preside el ex Rector y ex Alcalde de Culiacán”, se lee en una nota publicada por el periódico Noroeste en octubre de 2012, titulada Permea el PAS administración de la UAS.

El semanario Río Doce publicó, apenas en abril pasado, los privilegios que le da la universidad a este partido: “La mañana de este domingo mientras estudiantes de la licenciatura de Psicología de la Unidad Académica Zona Sur de la Universidad Autónoma de Sinaloa (en Mazatlán) tomaban clases, dos profesores de la Universidad llegaron a sus salones para invitarlos a votar por el PAS, asistir a un mitin y registrarse en el ‘subcomité de psicología’ del Partido Sinaloense”.

En todo momento las autoridades universitarias y el propio Melesio Cuén Ojeda han negado trato preferencial al partido por parte de la UAS.

Melesio como Elba

En Sinaloa se repite un modelo similar al que utilizó la ex lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo, para hacerse de poder y llegar a cargos públicos. Héctor Melesio Cuen Ojeda, ex Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), fundó en 2012 su propio partido político y ha logrado colocar a esta organización como segunda fuerza política en la entidad en tan sólo cuatro años. Como Elba utilizó una estructura burocrática sindicalizada y organizada para erigir un partido político; como Elba ha usado el paraguas de la educación; como Elba ha premiado a incondicionales y ha castigado a disidentes.

El Partido Sinaloense (PAS) se creó en 2012 en sólo un par de semanas. El 5 de julio solicitó su registro, el 11 del mismo mes realizó 13 asambleas municipales simultáneas y el 12 realizó su asamblea estatal. El 14 de julio ya contaba con los requisitos que marcaba la ley para la creación de un partido político, relata Pascal Beltrán en un artículo publicado en enero de este año.

Ernesto Hernández Norzagaray, académico de la UAS y doctor en Ciencias Políticas, define al PAS como “un partido universitario, conservador, pragmático, hiperpersonalizado y de corte autoritario”. Su origen es resultado del liderazgo de Cuén Ojeda, ex rector y factor de poder en la institución, escribió en una columna publicada en Noroeste en agosto de 2012.

El caso del PAS es insólito. El último partido estatal que obtuvo un registro en Sinaloa fue el Partido Barzonista Sinaloense (PBS) en 2001, pero su éxito se debió a la efervescencia del movimiento de deudores de la banca. En 2004 la organización política desapareció pues no alcanzó el 1.5 por ciento de la votación emitida, expone Hernández Norzagaray.

El primer reto del PAS fue la elección de 2013, donde obtuvo 28 regidores en 18 municipios de Sinaloa y tres diputados de representación proporcional. Con esos resultados logró posicionarse como la tercera fuerza política del Estado, por encima del PRD y Nueva Alianza. Tras la elección pasada, ahora es la segunda fuerza.

Seguidores de Melesio Cuén en campaña PAS 2016. Foto: Facebook de Melesio Cuén.
Seguidores de Melesio Cuén en campaña PAS 2016. Foto: Facebook de Melesio Cuén.

 El ascenso

Cuén Ojeda fue Rector de la UAS de 2004 a 2008, donde empujó cambios a la Ley orgánica de la universidad que fueron calificados por sus detractores como regresivos. En 2006 logró que el Congreso del Estado aprobara la nueva normatividad que eliminaba la elección abierta de rectores para instituir un modelo donde éstos fueran elegidos por el Consejo Universitario, entonces concentró su energía para colocar en el Consejo a personas afines.

Un grupo de académicos advirtió desde entonces que “la ley a modo” era del tamaño de las ambiciones políticas de Cuén. “El grupo que dirige hoy la UAS quiere una ley orgánica que le permita seguir controlándola”, dijo la investigadora Ana Luz Ruelas a medios locales.

A partir de ahí, el entonces Rector se envolvió en una “parafernalia mediática sin precedentes que exaltaba cualquier acción por más cotidiana que fuera”, contó el Doctor en Derecho, Carlos Karam Quiñones, en un artículo publicado en la biblioteca virtual de la UNAM.

“El rector de marras no admitió crítica alguna y con intolerancia inédita, lo mismo usaba señuelos que amenazas, cooptación que represión, todo con el propósito de controlar rigurosamente a la UAS”, expuso.

Mitin del PAS en elecciones 2016. Foto: Facebook de Melesio Cuén.
Mitin del PAS en elecciones 2016. Foto: Facebook de Melesio Cuén.

La carrera política

En julio de 2010, Cuén Ojeda ganó la alcaldía de Culiacán postulado por el PRI, el Partido Nueva Alianza (Panal) y el Partido Verde Ecologista (PVEM). En diciembre de ese año tomó protesta como presidente municipal, pero solicitó licencia en 2012 para postularse como abanderado de Nueva Alianza al Senado. Al no lograr el triunfo con el Panal, decidió formar su propio partido político. El 5 de julio, tres días después de la derrota, solicitó el registro  del partido ante el órgano electoral.

El 1 de diciembre de 2013, Héctor Melesio tomó protesta como coordinador del grupo parlamentario del PAS. “Se respeta el hecho de que el PAS sea la tercera fuerza política en Sinaloa… de tal manera que comenzamos con el pie derecho”, dijo al rendir protesta.

Entre las alianzas que hizo el PAS en 2013 habría una que marcaría el destino de ambos partidos. En Cosalá el partido de Cuén, en común acuerdo con el PAN estatal, decidió postular como candidata a una diputación local a una joven de 24 años con escasa trayectoria política. Esa joven de nombre Lucero Guadalupe Sánchez sería acusada dos años después de  tener vínculos con el líder del Cartel de Sinaloa, Joaquín “El  Chapo” Guzmán.